Si usted era de los que ya estaba haciendo “photoshop” con Mike Trout vestido de Yankee o de Dodger, le tengo una noticia que le va a caer como un balde de agua fría: el “Pez Gordo” no va para ningún lado. Así lo confirmó el gurú de las Grandes Ligas, Ken Rosenthal, quien decidió ponerle punto final a una de las novelas más largas y cansonas de todo el béisbol.
En una industria donde el dinero suele mandar, Trout ha decidido ser el último de los románticos. Mientras figuras como Stephen A. Smith en ESPN gritaban a los cuatro vientos que Anaheim debía salir de él para reconstruir, la realidad es muy distinta. Según Rosenthal, los Los Angeles Angels no solo no están escuchando ofertas, sino que ni siquiera se les pasa por la cabeza la idea de mover a su estrella.
Lealtad de acero en tiempos de “mercenarios”
En el patio sabemos bien lo que es la lealtad (pregúntele a los aguiluchos o liceístas de corazón), y Trout tiene de sobra. “Incluso si los Angels quisieran cambiarlo, él ha dicho repetidamente que no se quiere ir”, soltó Rosenthal en el programa Foul Territory.
Trout no quiere el camino fácil. No quiere irse a un equipo “trabuco” para ganar un anillo barato; él quiere llevar a los Halos a la postemporada por primera vez desde 2014. Y miren que este 2026 la cosa se puso interesante. Mientras los favoritos como los Astros y los Marineros están en el sótano dando pena con récords negativos, los Angels están ahí mismo, a medio juego del primer lugar con un récord de 10-10.
¿El despertar de Anaheim?
Con la división Oeste de la Americana más abierta que nunca, el bate de Mike Trout está echando chispas. El tipo está castigando la bola como en sus mejores tiempos y la rotación del equipo está aguantando el empuje. Si Trout mantiene este ritmo en la primera mitad, los Angels no solo no lo van a vender, sino que podrían ser “compradores” en el mercado para rodearlo de más talento.
Para el dominicano que sigue la MLB, esta noticia es un recordatorio de que el respeto se gana con coherencia. Mike Trout prefiere ser cabeza de ratón que cola de león, y en un béisbol donde los cambios de uniforme son el pan de cada día, lo de Trout es una anomalía que hay que aplaudir.
¿Usted cree que Trout hace bien quedándose en un equipo que no gana, o debería buscar un anillo en otro lado antes de que se le pase el tiempo? ¡Saquen su bandera y opinen, que el “Pez” se queda en su pecera!