En los colmados de Herrera y las bancas de Santiago, el grito fue uno solo anoche: ¡Llegó la grasa! Los Rojos de Cincinnati finalmente hicieron lo que todos estábamos esperando: soltaron los bates y le dieron una “pela” de 12-6 a los Rays de Tampa Bay. Pero lo que tiene a todo el mundo hablando en las redes no es solo la victoria, sino la forma abusadora en que nuestro Elly De La Cruz destrozó la pelota.

Elly De La Cruz: Dos manguerazos para la historia

“La Cocoa” no anda en juegos. En una noche donde Cincinnati necesitaba demostrar que su ofensiva no estaba muerta, el dominicano se despachó con dos cuadrangulares salvajes, liderando un ataque de 12 anotaciones, la cifra más alta para el equipo en lo que va de 2026.

Hasta ayer, los Rojos daban pena con el madero, ocupando el último lugar de la liga en promedio y slugging. Pero como dice el refrán: “No por mucho madrugar amanece más temprano”, y el despertar de Cincinnati ha llegado en el momento justo para consolidarse en la cima de la División Central con récord de 16-8.

Francona respira: “Hacía falta el aire”

El veterano mánager Terry Francona no pudo ocultar su alivio. “Hacía falta un poco de espacio para respirar”, confesó tras el partido. Y es que ganar cinco juegos seguidos apoyándose solo en el picheo es como caminar por la cuerda floja. Pero si a ese picheo dominante (efectividad colectiva de 3.47) le sumas una ofensiva que meta miedo, los Rojos se convierten automáticamente en el equipo que nadie va a querer enfrentar en octubre.

¿Viene una racha histórica?

El jardinero Dane Myers lo dijo claro: “No estamos sorprendidos, esto se veía venir”. Para el fanático dominicano, ver a Elly De La Cruz comandando este barco es un orgullo, pero para el resto de la Liga Nacional es una pesadilla. Si los bates de Cincinnati mantienen este ritmo, la División Central se va a decidir temprano, porque ahora mismo, “La Para” está en Ohio.

Este miércoles buscarán la barrida contra los Rays, y la pregunta en la esquina es: ¿Quién se atreve a lanzarle pegado a Elly ahora que está viendo la bola como un coco? ¡Preparen el picapollo, que estos Rojos vienen por todo!