El presidente de operaciones de los Mets defendió a su mánager pero el analista Ken Rosenthal apunta al verdadero problema: la construcción del roster, no el técnico.

Las preguntas sobre el futuro de Carlos Mendoza como mánager de los Mets de Nueva York no van a desaparecer mientras el equipo siga en 15-25 y último en la División Este. Pero David Stearns ya dejó claro que no piensa seguir respondiéndolas.

En su más reciente interacción con la prensa, el presidente de operaciones de los Mets fue directo — y algo impaciente:

“Creo que Mendoza hace un buen trabajo; me gusta venir a trabajar con él todos los días. No voy a abordar esto cada dos semanas cuando hable con ustedes y lo dejaré en eso.”

Un voto de confianza que, al mismo tiempo, es una señal de que Stearns está cansado de la pregunta.

El verdadero problema: el roster, no el mánager

Lo que hace interesante la situación es que muchos analistas coinciden con Stearns en que Mendoza no es el problema central. El problema es la construcción del roster — y eso sí es responsabilidad directa de Stearns.

El periodista Ken Rosenthal lo desglosó sin rodeos:

“La construcción de su roster va a ser una pregunta hasta que veamos un mejor rendimiento. Entrando a la temporada, no era exactamente un secreto que Luis Robert Jr. tenía historial de lesiones. Jorge Polanco jugó el año pasado y jugó muy bien con los Marineros de Seattle, pero él también tiene historial de lesiones. Y luego miras el cambio de Marcus Semien — todos entendimos lo que los Mets estaban haciendo, deshacerse de cinco años del contrato de Nimmo para asumir tres años de Semien. Está bien, pero el problema es que Semien no ha bateado bien desde 2023.”

Tres decisiones de construcción de roster cuestionables — Robert, Polanco y Semien — que ahora pesan sobre un equipo que también tiene a Juan Soto bateando .121 en mayo y un bullpen que sigue fallando en los momentos clave.

La urgencia que no puede esperar

La temporada todavía es joven — hay más de 100 partidos por delante. Pero los Mets no tienen el lujo de esperar. Cada semana que pasa sin mejorar los aleja más de la postemporada y acerca más las conversaciones difíciles sobre cambios en el roster, en el cuerpo técnico o en ambos.

Stearns puede defender a Mendoza todo lo que quiera. Pero si el equipo no mejora pronto, las preguntas sobre el mánager serán el menor de sus problemas.