Fernando Tatis Jr. tiene una batalla dentro del campo y otra fuera de él. El sábado, antes del juego ante los Atléticos en San Diego, el dominicano fue directo con los medios sobre el fallo judicial que lo obliga a pagar $34 millones a la empresa Big League Advance (BLA):
“Esto definitivamente no ha terminado.”
Y remitió cualquier comentario adicional a su equipo legal.
El fallo que lo golpea
La jueza Judy Bae del Tribunal Superior de San Diego confirmó el viernes su fallo preliminar — rechazando la demanda de nulidad que Tatis presentó contra el contrato firmado en 2017 con BLA. El argumento de la jueza fue contundente: la demanda se presentó fuera de plazo, después de que ya había comenzado el proceso de arbitraje.
Las consecuencias económicas inmediatas son significativas. Según el San Diego Union-Tribune, Tatis ahora le debe a BLA casi $3.7 millones — una cifra que incluye:
- El dinero adeudado desde que dejó de realizar pagos a finales de 2023
- Intereses acumulados
- Honorarios de abogados
- Otros costos del proceso
Además, deberá pagar $240,000 adicionales como gastos a los abogados de BLA.
El negocio que firmó a los 18 años
La historia comienza en octubre de 2017. Tatis tenía 18 años y acababa de terminar su segunda temporada en las ligas menores — donde había llegado hasta Doble-A. BLA le ofreció $2 millones a cambio del 10% de sus ganancias futuras durante 14 años.
Para un joven dominicano que soñaba con llegar a las Grandes Ligas y que necesitaba dinero, la oferta sonaba atractiva. Lo que nadie podía prever es que tres años después, Tatis firmaría con los Padres de San Diego un contrato de 14 años y $340 millones — el más grande en la historia del béisbol en ese momento.
Eso significa que BLA tiene derecho legal a recibir $34 millones de ese contrato. Un retorno de 1,600% sobre la inversión original de $2 millones.
Los argumentos de Tatis: proteger a los jóvenes
El equipo legal de Tatis argumentó que BLA es una entidad crediticia sin licencia que otorga préstamos ilegales y utiliza tácticas manipuladoras para atraer a adolescentes vulnerables. Buscaban amparo en las leyes de protección al consumidor de California.
La jueza Bae les dio la razón en un punto importante: la ley de California sí es aplicable al caso, aunque Tatis firmó el contrato en República Dominicana — porque el contrato se ejecutó fundamentalmente en California a través de los Padres.
“El interés de Delaware en esta disputa es mínimo, porque el acuerdo se negoció y firmó en RD”, escribió Bae. Pero aun así, rechazó la demanda por el argumento del plazo.
En junio de 2025, Tatis había declarado que su lucha iba más allá de su caso personal:
“Estoy luchando esta batalla no solo por mí, sino por todos aquellos que aún persiguen sus sueños. Quiero ayudar a proteger a esos jóvenes jugadores que aún no saben cómo protegerse de estos prestamistas abusivos. Los chicos deberían centrarse en su pasión por el béisbol, no en evitar negocios turbios.”
Lo que viene: la apelación
Tatis apelará. Su equipo legal tiene argumentos — especialmente el reconocimiento de la jueza de que la ley de California aplica al caso. La batalla legal continuará mientras el dominicano sigue jugando béisbol en San Diego.
“Cuando se trata de un contrato ilegal, este puede y debe ser revisado”, declaró el abogado Maurice Mitts durante la audiencia.
El caso Tatis-BLA no es solo una disputa legal entre un pelotero y una empresa. Es una ventana al sistema de financiamiento de prospectos que opera en las sombras del béisbol — y que afecta a decenas de jóvenes latinoamericanos que firman contratos sin entender completamente sus consecuencias.