Si usted estaba con el corazón en la boca viendo cómo la rotación de los New York Yankees ha pasado por momentos de “amargue” recientemente, le traigo la noticia que le va a devolver el sueño. El caballo, el dueño del negocio, el hombre de los 324 millones, Gerrit Cole, finalmente se subió a una loma oficial y demostró que el codo está respondiendo.
Este viernes, el mundo del béisbol puso sus ojos en los Somerset Patriots, la sucursal Doble-A de los Mulos, donde Cole inició su tan esperada asignación de rehabilitación. No fue una salida de “chercha”; el derecho trabajó durante 4.1 entradas, enfrentando a bateadores de verdad y probando que la cirugía Tommy John que lo sacó de circulación en 2025 ya es cosa del pasado.
Fuego en el brazo y control de cirujano
Para los que dudaban si Cole volvería con la misma potencia, los reportes desde el estadio son claros: la velocidad estuvo ahí y, lo más importante, la localización que lo llevó a ganar el Cy Young sigue intacta. Lanzar más de cuatro entradas en su primera salida de rehabilitación es una señal agresiva de que el “As” no quiere perder tiempo.
En los colmadones de Santo Domingo, donde se debate cada pitcheo de los Yankees como si fuera la vida misma, la pregunta es obligatoria: ¿Cuándo sube al Bronx? Aunque Aaron Boone y la gerencia lo están llevando con pies de plomo, una salida de este calibre acelera los latidos de una fanaticada que sabe que sin Cole, el camino a la Serie Mundial es una subida por el Pico Duarte con una mochila llena de piedras.
¿El salvavidas que necesita Nueva York?
Los Yankees han tenido un inicio de 2026 de altas y bajas. Con una racha reciente de 2-7 que puso a muchos a sudar frío, la noticia de que Cole está sano es como un “suero de vida”. Imagínense una rotación que ya cuenta con Max Fried y el talento emergente de Cam Schlittler, reforzada por un tipo que en los últimos Playoffs lanzó para una efectividad de 2.17. ¡Eso es un trabuco que mete miedo!
El proceso de rehabilitación apenas comienza y todavía le quedan un par de salidas en las menores para estirar el brazo hasta los 80-90 lanzamientos, pero el primer paso ya se dio y fue firme.
¿Usted cree que Cole regresa a tiempo para dominar la división, o los Yankees deberían seguir cuidándolo para octubre? ¡Saquen su bandera, preparen la fría y opinen, que el mejor lanzador del negocio está de vuelta!