Los Yankees de Nueva York tienen una fecha marcada en el calendario: septiembre. No porque allí comience una nueva etapa de la temporada, sino porque el equipo espera recuperar para entonces a la pieza alrededor de la cual ha construido buena parte de su poder ofensivo: Aaron Judge.
El capitán neoyorquino permanece fuera desde el 31 de mayo por una fractura en una costilla, pero su recuperación ha entrado en una fase que permite pensar en un regreso durante el tramo decisivo de la campaña. El propio Judge aseguró que se siente “muy bien” y explicó que ahora el objetivo consiste en recuperar progresivamente el volumen de trabajo después de casi tres meses sin jugar.
Esta semana comenzó a realizar prácticas de bateo y ha incrementado su actividad tanto en el terreno como en las jaulas. Todavía no se ha enfrentado a lanzamientos de alta velocidad, pero su evolución le permite contemplar un retorno en septiembre.
Para los Yankees, recuperar a Judge no representa simplemente añadir un bate más a la alineación. Significa intentar reconstruir una ofensiva que ha perdido buena parte de su capacidad de producir carreras durante la ausencia de su principal figura.
Una ofensiva que necesita a su capitán
Nueva York ha conseguido mantenerse competitivo sin Judge, con una marca de 39-34 desde que el toletero salió de la alineación. Sin embargo, el rendimiento ofensivo del equipo evidencia el vacío que ha dejado.
Durante ese período, los Yankees presentan el peor promedio de bateo de las Grandes Ligas, con .222, mientras que su porcentaje de slugging de .388 se encuentra entre los seis peores de las Mayores.
Es una combinación particularmente preocupante para un equipo que necesita producir ofensivamente en la recta final. El regreso de Judge podría cambiar de inmediato la composición de una alineación que ha tenido dificultades para generar contacto y poder de manera consistente.
Judge, tres veces ganador del premio al Jugador Más Valioso de la Liga Americana, no es solamente uno de los principales bateadores de los Yankees: es el elemento alrededor del cual se organiza buena parte de su ofensiva.
Por eso, la pregunta no es únicamente cuándo volverá, sino en qué condiciones podrá hacerlo.
Judge no quiere perder turnos en las Menores
El propio jugador considera que no necesita disputar encuentros de rehabilitación en Doble-A o Triple-A antes de regresar a las Grandes Ligas.
Judge recordó que en 2023, cuando también estuvo fuera durante un período prolongado, no realizó una asignación de rehabilitación. Su postura es que esos turnos pueden sustituirse mediante otras herramientas de preparación.
Entre ellas se encuentra la máquina Trajekt, además de la posibilidad de enfrentarse a lanzadores que también estén atravesando procesos de rehabilitación.
La lógica del capitán es recuperar gradualmente el ritmo de competencia sin desperdiciar tiempo en las Ligas Menores.
“¿Por qué desperdiciar turnos?”, planteó Judge al explicar su posición.
La decisión definitiva, sin embargo, no dependerá exclusivamente del jugador. Los Yankees tendrán que evaluar su preparación física, su capacidad para tolerar el esfuerzo y, especialmente, cómo responde la zona lesionada al aumento de actividad.
Quiere regresar al jardín derecho
Otro aspecto relevante de su recuperación es la posición que pretende ocupar cuando esté listo.
Judge no contempla necesariamente regresar como bateador designado. Su intención es volver a defender el jardín derecho, posición que ha desempeñado durante buena parte de su carrera.
“Juego en los jardines, así que espero regresar a los jardines”, explicó.
La última palabra corresponderá al manager, especialmente después de una ausencia tan prolongada. Judge, consciente de ello, reconoció que no es quien decide la alineación.
La precaución será fundamental. Los Yankees necesitan desesperadamente su bate, pero necesitan todavía más tenerlo saludable durante el tramo final de la temporada.
Septiembre puede cambiar el panorama
El regreso de Judge llega con un valor que trasciende las estadísticas individuales. Su presencia modifica la manera en que los rivales pueden atacar a toda la alineación y devuelve una amenaza de poder que Nueva York no ha conseguido sustituir durante su ausencia.
El equipo ha logrado mantenerse con vida sin su capitán, pero sus problemas ofensivos han quedado expuestos. Con septiembre acercándose, el margen para corregirlos disminuye.
Por eso, el proceso de recuperación tendrá que encontrar un equilibrio delicado: evitar cualquier apresuramiento, pero al mismo tiempo conseguir que Judge acumule suficiente preparación para ser productivo cuando vuelva.
El toletero de 34 años ya ha comenzado a aumentar su carga de trabajo. Si mantiene esa progresión sin contratiempos, los Yankees podrían recibir en septiembre mucho más que a un jugador recuperado de una lesión.
Podrían recuperar al corazón de su ofensiva justo cuando cada turno, cada batazo y cada carrera comiencen a tener un peso mayor en la lucha por el cierre de la temporada.