Los Yankees de Nueva York continúan navegando en aguas tranquilas en la cima de la División Este de la Liga Americana, pero de cara al cierre de transferencias del próximo 3 de agosto, el gerente general Brian Cashman sabe que toda profundidad en el pitcheo es poca. Si bien el bullpen del Bronx ha mostrado una notable mejoría en las últimas semanas, el relevo intermedio ha sufrido inconsistencias notables a lo largo de todo el año.

Muchos analistas daban por sentado que la oficina de los Bombarderos sería agresiva buscando relevistas en el mercado. Sin embargo, el exgerente general de MLB y actual analista exclusivo de Foul Territory TV, Jim Bowden, reveló que Nueva York tiene la respuesta a todos sus problemas sin necesidad de otorgar capital de prospectos a otras organizaciones: el supersónico prospecto dominicano Carlos Lagrange.

“Me dio piel de gallina”: Los intangibles de Lagrange

Durante su intervención en el popular espacio de béisbol, Bowden se deshizo en elogios hacia el espigado lanzador quisqueyano, a quien tuvo la oportunidad de evaluar de cerca durante los campos de entrenamiento.

EL DIAGNÓSTICO DE JIM BOWDEN (FOUL TERRITORY) “La respuesta a los problemas del bullpen está en Triple-A; no tienes que hacer un cambio en absoluto. Se llama Carlos Lagrange. Es un muchacho que lanza a 101 millas por hora. En las menores ya lo están preparando exactamente para ese rol, poniéndolo a lanzar en situaciones de máximo aprieto en las entradas finales. Lo están alistando; él es el hombre elegido para ser el preparador de camino al cerrador David Bednar. No hay necesidad de buscar afuera”.

Es un brazo sumamente emocionante. Cuando lo vi en el Spring Training me dio piel de gallina de solo mirarlo en el montículo. Además, tiene la personalidad, la mentalidad y el carácter necesarios para el éxito. Es el tipo de jugador que va a saber manejar la presión de las Grandes Ligas sin inmutarse”.

El dilema de Brian Cashman de cara a agosto

La presencia de Carlos Lagrange en la sucursal de Triple-A representa un lujo absoluto para los neoyorquinos. Con una recta sostenida en los tres dígitos y un repertorio secundario que la organización ha ido puliendo a marchas forzadas en los últimos meses, el dominicano se perfila para ser el puente ideal antes de que entre en acción David Bednar.

Aun así, el historial de Brian Cashman dicta que el ejecutivo rara vez se conforma con las opciones internas cuando se trata de blindar el cuerpo de relevistas para una carrera profunda en la postemporada. Con el liderato del nuevo circuito bajo el brazo, los próximos días serán vitales para ver si la gerencia opta por darle el voto de confianza definitivo al meteórico brazo de Lagrange o si, por el contrario, deciden sumar un brazo veterano de alquiler para minimizar los riesgos en el Bronx.