El panorama del béisbol invernal de la República Dominicana (LIDOM) ha registrado una llamativa declaración por parte de uno de los bateadores más mediáticos y de mayor fuerza en la pelota local. Durante su intervención en el espacio de telerrealidad de Planeta Alofoke, el pelotero Yermín Mercedes abordó de manera directa las interrogantes planteadas por el animador Josell Hernández sobre cuál ha sido la franquicia del circuito donde ha experimentado un mayor sentido de valoración a lo largo de su carrera deportiva.
El receptor e inicialista criollo manifestó que guarda un profundo agradecimiento hacia cada una de las organizaciones en las que ha prestado sus servicios profesionales. Sin embargo, Mercedes fue enfático al señalar que los Tigres del Licey ocupan un peldaño único en su biografía, por ser la institución que le abrió las puertas en sus inicios, permitiéndole exhibir su talento en los diamantes para darse a conocer en los escenarios internacionales: “En los demás equipos he jugado uno o dos años, pero el Licey fue quien me abrió las puertas”, manifestó Mercedes durante la entrevista.
El impacto de la franquicia azul y el “olvido” de sus raíces taurinas
Las palabras del jugador, difundidas en las plataformas del portal informativo El Padi TV, marcan un reconocimiento explícito hacia el conjunto del bando azul, el cual significó un punto de inflexión absoluto para establecerse como una figura de peso en la exigente liga invernal. El toletero puntualizó que su estadía con las demás novenas de la justa local se ha limitado a periodos breves de uno o dos años, lo que contrasta con el arraigo y la regularidad competitiva que cosechó vistiendo el uniforme de la escuadra capitalina.
Sin embargo, esta afirmación ha levantado una fuerte ola de suspicacia y cuestionamientos entre los cronistas deportivos del patio. El debate surge debido a que Yermín Mercedes es nativo de La Romana y vivió sus años de mayor consistencia, madurez e impacto ofensivo vistiendo la camiseta de los Toros del Este, organización de su tierra natal donde se convirtió en un auténtico símbolo para la fanaticada naranja. El hecho de restarles peso a sus campañas en el Este y asegurar que en los demás equipos solo ha estado “uno o dos años” ha sido interpretado por muchos analistas como un desplante deliberado hacia la directiva taurina, encendiendo el morbo sobre la tirantez de sus relaciones contractuales pasadas en esa demarcación.
Reacciones divididas en la fanaticada sobre el pasado y el futuro del pelotero
La publicación de la entrevista desató un aluvión de comentarios y debates entre los apasionados seguidores del béisbol dominicano en las redes sociales, dividiendo los criterios de la fanaticada del patio de manera drástica:
Por un lado, un notable grupo de aficionados del Licey tomó las plataformas digitales para solicitarle de forma directa al gerente general Audo Vicente que evalúe otorgarle una segunda oportunidad en el roster azul, argumentando que el poderoso bateador aún conserva las condiciones de poder necesarias para aportar a la ofensiva del equipo.
En la acera opuesta, el esceptisimo de los fanáticos de la región este y del circuito tradicional se hizo sentir con severidad. Diversos internautas señalaron que el presente del pelotero se debe de forma exclusiva a sus baches de conducta y actitudes mostradas fuera del terreno de juego, instando al jugador a realizar un profundo proceso de autoevaluación y reflexión para mejorar su perfil profesional. Asimismo, otros seguidores le recordaron de forma crítica que cuando la gerencia intentó renovar sus servicios en el pasado, el jugador prefirió cotizarse en el mercado de pases, manifestando que para una reconciliación deportiva con la bandera azul ya parece ser demasiado tarde.