El universo de los deportes electrónicos (esports) en la República Dominicana ha alcanzado un hito sin precedentes. El jugador profesional dominicano Saúl Leonardo Mena, conocido mundialmente en la escena competitiva como “MenaRD”, sacudió las plataformas digitales al anunciar oficialmente a través de su cuenta de Instagram su transferencia a la prestigiosa Liga Japonesa de Street Fighter para la temporada 2026, marcando el paso más ambicioso y trascendental en su exitosa carrera.

Destino Tokio: El nuevo desafío con Zeta Division

El icónico competidor criollo, considerado de forma unánime como uno de los máximos exponentes de la historia en los juegos de pelea a nivel global, reveló que para esta travesía asiática defenderá los colores de Zeta Division, una de las organizaciones de esports más poderosas y respetadas del territorio nipón. Como parte de este exigente compromiso, Mena informó que se trasladará a la ciudad de Tokio este mismo año para iniciar su concentración y etapa de preparación de cara al certamen.

«¡Me complace anunciar que me he transferido oficialmente a la liga japonesa de Street Fighter para la temporada 2026! Estoy muy emocionado con este nuevo desafío y vamos por el campeonato», expresó con entusiasmo el gamer dominicano en sus redes sociales.

Para tranquilidad de sus patrocinadores y fanáticos de la región, el jugador aclaró que sigue perteneciendo a las filas de Weibo Gaming en el panorama general, y que este movimiento con Zeta Division se realizará de forma exclusiva para disputar el torneo de liga en el exigente circuito de Japón.

Orgullo dominicano en el epicentro de los videojuegos

La noticia provocó una oleada masiva de reacciones y felicitaciones en toda la comunidad gamer y de creadores de contenido de la República Dominicana y América Latina. Tradicionalmente, la liga japonesa es catalogada como el ecosistema más competitivo, cerrado y técnico del mundo en Street Fighter; que un talento nacido en Quisqueya sea reclutado como una de las grandes estrellas extranjeras para jugar en la cuna de los videojuegos es un logro de dimensiones titánicas.

Con dos campeonatos mundiales de la Capcom Cup en sus vitrinas, “El Yerminator” de las consolas asume este reto con el único objetivo de seguir elevando la bandera tricolor y demostrar que el talento de los barrios dominicanos tiene el calibre necesario para reinar en cualquier rincón del planeta.