La eliminación de Boca Juniors en la Copa Libertadores dejó muchas dudas en el plantel, pero hay un nombre que quedó especialmente expuesto: Alan Velasco. El mediocampista, que llegó como la gran apuesta del club en el último mercado, falló el penal decisivo en la tanda contra Alianza Lima y su bajo rendimiento vuelve a estar en el centro de las críticas. Con un costo de 10 millones de dólares, su impacto en el equipo ha sido prácticamente nulo y su nivel genera preocupación de cara al Mundial de Clubes.

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Un fichaje costoso que no da resultados

Cuando Boca decidió pagar una cifra millonaria por Alan Velasco, la dirigencia apostaba por un futbolista que aportara desequilibrio, creatividad y presencia en los momentos clave. Sin embargo, la realidad ha sido otra.

Desde su llegada, el exjugador de Independiente y Dallas FC no ha logrado consolidarse en el equipo titular. Su impacto en el juego es escaso, su capacidad de generar peligro es limitada y, lo más preocupante, no ha aparecido en los partidos importantes.

El penal fallado ante Alianza Lima no hizo más que exponer su falta de carácter en instancias decisivas, un factor determinante en un club donde la exigencia es máxima.

Sin regularidad ni peso ofensivo

Más allá de la eliminación en la Libertadores, el desempeño de Velasco en la liga local tampoco justifica su fichaje. Sus estadísticas son pobres: no es un goleador, sus asistencias son esporádicas y su influencia en el equipo es mínima.

El problema no es solo su falta de números, sino también su inconsistencia dentro del campo. Alterna algunos momentos de buen juego con largos pasajes donde desaparece. No toma buenas decisiones en ataque y no tiene la jerarquía para marcar la diferencia cuando Boca más lo necesita.

Su caso se suma a la larga lista de refuerzos que llegaron con grandes expectativas, pero que nunca lograron cumplir con lo que se esperaba de ellos.

Boca en crisis y el Mundial de Clubes en el horizonte

La eliminación en la Copa Libertadores fue un golpe durísimo para el Xeneize, que atraviesa una crisis futbolística que va más allá del bajo nivel de Velasco. El equipo no encuentra un funcionamiento sólido y la falta de respuestas en momentos clave preocupa de cara a lo que se viene.

Ahora, Boca deberá recomponerse rápidamente para enfocarse en el torneo local y en un desafío mayor: el Mundial de Clubes. Allí, el equipo se medirá con rivales de alto calibre, donde necesitará que sus figuras den un paso al frente.

Sin embargo, jugadores como Velasco, que fueron incorporados para marcar la diferencia, siguen sin aparecer. La paciencia en Boca no es infinita y si el mediocampista no cambia su rendimiento pronto, su futuro en el club podría estar en duda.

Un negocio que puede costarle caro a Boca

En el fútbol actual, las grandes inversiones en jugadores jóvenes suelen hacerse con la intención de recuperar o incluso aumentar su valor de mercado con el tiempo. Pero en el caso de Alan Velasco, la situación se complica.

Si su rendimiento no mejora en el corto plazo, Boca no solo habrá perdido dinero en su fichaje, sino que su cotización seguirá en caída libre, haciendo aún más difícil una posible venta en el futuro.

El tiempo apremia y la exigencia en Boca es máxima. Velasco tiene la oportunidad de cambiar la historia, pero hasta ahora, su rendimiento está muy lejos de justificar los 10 millones que el club invirtió en él.

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