En la antesala de un partido que puede marcar un antes y un después para ambos equipos en el tramo decisivo de LaLiga, Mallorca y Leganés ya han revelado sus formaciones para el encuentro de este sábado en el Estadi Mallorca Son Moix. Con realidades contrapuestas pero urgencias similares, Jagoba Arrasate y Borja Jiménez preparan sus estrategias en busca de un triunfo que podría alterar el rumbo de sus temporadas.

Mallorca, octavo en la clasificación, sueña con los puestos europeos mientras que el Leganés, anclado en zona de descenso, se aferra a una alineación renovada y al carácter de sus piezas para salir a flote. El duelo comenzará a las 13:30 hora local en un estadio con capacidad para 23,142 espectadores.

Jagoba apuesta por el control con un 3-4-2-1 equilibrado

Con varias ausencias sensibles, el técnico del Mallorca ha optado por un dibujo táctico de tres centrales, dos carrileros de largo recorrido y una doble línea ofensiva detrás del nueve. La portería será custodiada por el eslovaco Dominik Greif, consolidado en el arco balear desde que se ganara la titularidad a mediados de temporada.

La línea de tres centrales estará conformada por Martin Valjent, Antonio Raíllo y Copete, quienes tendrán la misión de mantener el orden en una defensa que, aunque ha mostrado altibajos, dio señales de solidez en la reciente victoria ante la Real Sociedad en Anoeta. En los carriles, Pablo Maffeo y Johan Mojica ofrecerán profundidad por bandas y cobertura defensiva.

En el centro del campo, Samuel Costa y Antonio Sánchez buscarán el equilibrio entre contención y distribución, mientras que más adelantados aparecerán Dani Rodríguez y Sergi Darder, este último en gran forma desde marzo, con un gol y cuatro asistencias en su haber. La referencia ofensiva será Cyle Larin, quien asume la responsabilidad del gol ante las ausencias de Vedat Muriqi y Takuma Asano.

Entre los suplentes se encuentran nombres como Abdón Prats, Omar Mascarell y Chiquinho, quienes podrían aportar en la segunda mitad si el partido exige variantes.

Leganés, con estructura clásica para resistir y sorprender

Del otro lado, Borja Jiménez se presenta con una propuesta más tradicional: un 4-3-3 que intentará ganar densidad en el mediocampo y explotar las bandas. La portería será defendida por el experimentado Marko Dmitrović, quien ha sido una de las figuras destacadas del equipo pese a los malos resultados colectivos.

En defensa, el cuarteto estará formado por Valentin Rosier y Chuky San José en los laterales, acompañados por los centrales Poirrier y Jorge Sáenz, que deberán resistir los embates del Mallorca por los costados. El mediocampo será comandado por el peruano Renato Tapia, escoltado por Seydouba Cissé y Yvan Neyou, con capacidad tanto para recuperar como para romper líneas.

En ataque, las bandas estarán ocupadas por Óscar Rodríguez y Juan Cruz, con Diego Conde como punta de lanza. Una ofensiva que deberá suplir la ausencia de Dani Raba, máximo referente ofensivo reciente del equipo y sancionado para este duelo.

Desde el banquillo, jugadores como Munir El Haddadi, Miguel de la Fuente y Darko Brašanac podrían ingresar como revulsivos si el guión del partido lo exige.

Un duelo que va más allá de los puntos

El encuentro no es solo importante por la lucha por Europa o la permanencia. También pone en juego aspectos anímicos, consolidaciones tácticas y posibles giros en la dirección de ambos equipos. Para el Mallorca, ganar significaría acercarse con firmeza a los puestos europeos tras varios años de ausencia en el plano continental. Para el Leganés, puntuar fuera de casa sería una señal de vida en medio de una crisis prolongada, con apenas un punto en los últimos cinco partidos.

Además, los antecedentes son favorables al cuadro balear, que ya se impuso en la primera vuelta por 0-1 en Butarque con un solitario gol de Dani Rodríguez.

Un estadio que quiere volver a celebrar

El Estadi Mallorca Son Moix se prepara para una jornada vibrante, con la hinchada local ilusionada tras la exhibición en San Sebastián. Los más de 23 mil asientos del recinto mallorquín aguardan una nueva victoria que mantenga al equipo en carrera por una plaza europea, justo en la temporada en la que España contará con ocho representantes continentales.

Por su parte, el Leganés, que no gana fuera de casa desde diciembre, buscará dar la sorpresa en un escenario complejo, cargado de historia y emoción. La presión será alta, y solo aquellos que logren mantener la cabeza fría podrán inclinar la balanza.

Dos estilos, una urgencia compartida

Con esquemas opuestos y realidades dispares, Mallorca y Leganés saldrán al campo con un único objetivo: ganar. En Son Moix se definirá más que un simple partido de jornada 32. Se juega la ilusión, el orgullo, la permanencia y la ambición europea. Y con las alineaciones confirmadas, ya no hay lugar para el misterio: la batalla está servida.