El Paris Saint-Germain ha recibido las mejores noticias posibles en la víspera del partido más trascendental del año futbolístico. Las alarmas que se habían encendido en el entorno parisino quedaron completamente desactivadas luego de confirmarse que el extremo Ousmane Dembélé y el defensor Achraf Hakimi se encuentran recuperados y listos para disputar la final de la UEFA Champions League este sábado 30 de mayo de 2026 frente al Arsenal en el Puskás Aréna de Budapest.
Con este anuncio, el director técnico Luis Enrique respira aliviado al poder contar con su arsenal pesado completo para buscar el bicampeonato de Europa, tras la histórica consagración alcanzada por el club el año pasado ante el Inter de Milán.
Superadas las alarmas: El Balón de Oro y el lateral reciben el alta
La inclusión de ambas estrellas en la convocatoria definitiva representa un enorme golpe de autoridad psicológica frente al conjunto de Londres:
El retorno del Rey: Ousmane Dembélé, vigente ganador del Balón de Oro y líder del ataque francés, logró dejar atrás una persistente molestia en la pantorrilla. El atacante había encendido las alertas tras verse obligado a abandonar de forma prematura el terreno de juego durante el primer tiempo del derbi ante el Paris FC el pasado 17 de mayo. Al respecto, el jugador se mostró sereno: “No tenía miedo de perderme la final. Paré en cuanto sentí la molestia”.
Blindaje por la banda: Por su parte, el internacional marroquí Achraf Hakimi recibió formalmente el alta médica por parte del staff del club tras superar la lesión sufrida en la intensa eliminatoria de semifinales ante el Bayern de Múnich.
La estrategia de Luis Enrique: Frescura sobre carga física
El estratega asturiano del PSG reveló que el plan de trabajo durante las últimas dos semanas estuvo enfocado primordialmente en la dosificación y la frescura de sus futbolistas, evitando a toda costa la sobrecarga de minutos para llegar en plenitud física al choque definitivo.
“La prioridad fue gestionar el tiempo de descanso de mis jugadores durante los entrenamientos”, puntualizó Luis Enrique.
Gracias a esta rigurosa gestión de cargas, el PSG saltará al césped de Hungría con la etiqueta de favorito para refrendar su corona continental, enfrentando a un peligroso Arsenal de Mikel Arteta que saltará por el orgullo de conquistar la primera “Orejona” en toda la historia de la institución londinense.