El Real Madrid de Álvaro Arbeloa vivió una noche de pesadilla este viernes en su visita al Real Betis. Lo que debía ser una victoria obligatoria para presionar la cima, terminó en un amargo empate 1-1 que deja al conjunto merengue prácticamente contra las cuerdas en la lucha por el título liguero. Con este resultado, la distancia respecto al FC Barcelona se extiende a ocho puntos, una diferencia que se siente como un abismo considerando que los culés tienen un partido menos.
Arbeloa no se muerde la lengua
Fiel a su estilo defensivo de la identidad blanca, Arbeloa no buscó excusas en el juego de sus dirigidos, sino que apuntó directamente hacia el silbante. El foco de la polémica fue un posible penalti no sentenciado que, a juicio del técnico, cambió el rumbo del encuentro.
“Para entender estas jugadas hay que entender de fútbol, y creo que ahí tenemos un problema. Los que deciden estas situaciones (los árbitros) no saben ni entienden lo que pasa en el campo”, disparó el estratega en una rueda de prensa cargada de tensión.
Para el técnico español, el contacto sobre su jugador fue suficiente para desestabilizarlo, criticando la falta de criterio arbitral para interpretar la intensidad de los choques en el área.
El vestuario y el caso Ceballos
Más allá de la polémica arbitral, el ambiente en Valdebebas empieza a generar interrogantes. Al ser cuestionado por la ausencia de Dani Ceballos, quien ni siquiera fue convocado para este duelo crucial, Arbeloa fue tajante: “Pongo a los que considero necesarios”. Esta falta de minutos del mediocampista se suma a la preocupación por la falta de pegada del equipo en momentos clave.
Con el liderato a ocho puntos y el fantasma del pasillo al Barcelona rondando la capital, el Real Madrid entra en una fase crítica donde ya no dependen de sí mismos.