El destino quiso que la Selección Argentina Sub 20 tenga la oportunidad de escribir una nueva página gloriosa en su historia. Luego de 18 años sin llegar a una final mundialista, el equipo dirigido por Javier Mascherano buscará el título este domingo frente a Marruecos, un rival que, si bien no tiene un historial cargado de enfrentamientos ante la Albiceleste, sí dejó una marca imborrable en el recuerdo más reciente: un partido cargado de polémicas, violencia y frustración en los Juegos Olímpicos de París 2024.
El antecedente que encendió la rivalidad
Aquel cruce entre Argentina y Marruecos, correspondiente al debut de la Sub 23 nacional en los Juegos Olímpicos, se transformó en una de las noches más caóticas del certamen. Lo que comenzó como un encuentro parejo, terminó envuelto en una secuencia de escándalos que derivaron en disturbios, demoras y una derrota con sabor amargo para el equipo de Mascherano.
En la primera parte, los africanos golpearon primero con una genialidad de Ilias Akhomach, quien improvisó un taco para habilitar a Bilal El Khannouss. Este, tras desbordar, envió un centro preciso que Soufiane Rahimi empujó al gol, desatando la euforia marroquí.
El inicio del complemento mantuvo la tónica: Akhomach volvió a ser protagonista con su velocidad y gambeta, provocando un penal dudoso tras un leve contacto de Julio Soler. Rahimi volvió a hacerse cargo de la ejecución y, con frialdad, amplió la ventaja ante Gerónimo Rulli, que nada pudo hacer.
El intento de reacción y el gol que desató el caos
Pese al golpe, la Selección Argentina no bajó los brazos. El ingreso de Giuliano Simeone revitalizó al equipo y fue precisamente él quien descontó tras una buena jugada de Soler. Con ese envión, los dirigidos por Mascherano se volcaron al ataque en busca del empate, que llegaría recién en el minuto 63… o eso parecía.
Una seguidilla de situaciones increíbles precedió al tanto: Thiago Almada remató desde afuera, el arquero marroquí despejó, y en la continuación hubo dos travesaños consecutivos —uno de Nicolás Otamendi y otro de Bruno Amione— antes de que Cristian Medina convirtiera de cabeza. La alegría fue efímera.
Cuando el marcador mostraba el 2-2, el encuentro se descontroló. Hinchas marroquíes lanzaron bombas de estruendo hacia el banco argentino e invadieron el campo de juego, lo que obligó a suspender el partido. Tras más de dos horas de interrupción, el árbitro decidió revisar la jugada en el VAR y finalmente anuló el gol por un fuera de juego previo de Amione, provocando la indignación del plantel nacional.
El encuentro se reanudó solo para completar los minutos restantes, y Marruecos terminó imponiéndose 2-1. Argentina, desbordada por la impotencia, se despidió en cuartos de final del torneo tras caer luego ante Francia.
Una revancha esperada con sabor a final
Un año después de aquel episodio, el destino vuelve a cruzar los caminos de Argentina y Marruecos, esta vez en una final del Mundial Sub 20. Aunque se trata de categorías diferentes, el recuerdo de París sigue latente en la memoria de los jugadores y del propio Mascherano, quien ahora tendrá la posibilidad de cobrar revancha en el escenario más importante.
De los protagonistas de aquella jornada, solo Julio Soler repite presencia, y será uno de los encargados de cerrar la herida de aquel amargo debut olímpico.
Marruecos, por su parte, llega fortalecido tras eliminar a potencias europeas y con la misma intensidad física que caracterizó a su Sub 23, lo que promete una final vibrante y, posiblemente, de alto voltaje.
Mascherano y su nueva oportunidad
El técnico argentino, que fue duramente cuestionado tras los Juegos Olímpicos, encontró en este Mundial juvenil una oportunidad de redención. Bajo su conducción, Argentina recuperó su esencia competitiva y volvió a instalarse en la élite del fútbol juvenil internacional.
El duelo ante Marruecos no solo representa la posibilidad de sumar una nueva estrella, sino también de cerrar un ciclo de reivindicación personal y colectiva.
Noticias relacionadas
Vuelven los convocados de River para enfrentar a Talleres: ¿Llega Enzo Pérez?
¿Por qué no está nominado Lamine Yamal al Golden Boy 2025?
Dani Ceballos desata la polémica: “El partido del Barcelona en Miami adultera la competición”
Lisandro Martinez, el regreso mas esperado por el United está próximo a darse