El encuentro tuvo su primer aviso serio a los ocho minutos. Giuliano Galoppo detectó la proyección libre de Gonzalo Montiel por el sector derecho y filtró un pase preciso. Brayan Cortés reaccionó con rapidez, achicó espacios y forzó una definición incómoda del lateral campeón del mundo, que terminó desviada.
Superado el cuarto de hora, Argentinos Juniors comenzó a adelantarse unos metros. Santiago Beltrán se anticipó a Tomás Molina en una acción que prometía complicaciones y, poco después, controló sin dar rebote un remate lejano de Emiliano Viveros.
A los 30 minutos, el conjunto de La Paternal justificó su apodo de “Tifón de Boyacá” con una ráfaga ofensiva. En cuestión de segundos exigió dos veces al arco visitante: primero con un cabezazo de Molina y luego con un disparo de Hernán López Muñoz. En ambas, Beltrán respondió con solvencia para sostener el cero.
La resistencia se quebró a diez del descanso. Tras un córner ejecutado por el propio López Muñoz, la defensa de River Plate quedó mal parada en la segunda jugada. Viveros tomó el rebote, asistió con precisión y López Muñoz, sin marca, definió ante Beltrán para establecer el 1-0.
El cierre de la primera mitad fue aún más turbulento para el equipo de Núñez. Marcelo Gallardo vio la tarjeta roja tras aplaudir un fallo del árbitro Andrés Merlos, quien interpretó el gesto como una ironía fuera de lugar.
En el complemento, River intentó reaccionar. Galoppo dispuso de dos oportunidades claras en los primeros quince minutos: una tras un error en la salida de Cortés y otra con un cabezazo que se fue por encima del travesaño. Sin embargo, el envión inicial se diluyó con el correr de los minutos.
Hubo movimientos y contratiempos: se produjo el debut de Kendry Páez y la lesión de Juan Carlos Portillo, pero la ocasión más nítida volvió a ser para el local. Un centro que atravesó toda el área encontró a Sebastián Prieto en posición de gol, aunque Beltrán respondió con otra intervención decisiva.
Así, Argentinos dejó atrás la caída del invicto frente a Racing Club y se quedó con un triunfo de peso. El 1-0 consolidó la solidez del equipo de Nicolás Diez y profundizó el momento irregular de un River que, en pocos días, acumuló dudas dentro y fuera del campo.
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