La Selección de Francia ratificó con creces su etiqueta de máxima favorita en la Copa del Mundo de la FIFA 2026. En un choque cargado de drama climatológico en el Lincoln Financial Field de Filadelfia, el combinado galo superó una larga e incómoda interrupción por tormenta eléctrica para terminar aplastando 3-0 a la Selección de Irak en la segunda jornada del Grupo I, sellando de forma matemática su pasaporte hacia los dieciseisavos de final.
El encuentro arrancó con el pie derecho para Les Bleus gracias a la genialidad de su capitán, Kylian Mbappé, quien abrió la pizarra con un soberbio y magnífico disparo desde el borde del área. Sin embargo, justo cuando los equipos se retiraron a los vestuarios para el descanso, la naturaleza obligó a congelar las acciones. Una intensa lluvia acompañada de ráfagas de rayos encendió las alertas de seguridad de la FIFA, obligando a las autoridades a suspender el partido durante dos extenuantes horas a mitad del camino.
El despertar galo tras el parón
El reinicio de las acciones en la segunda mitad mostró a una Francia inicialmente aletargada y decepcionante en su volumen de juego, visiblemente afectada por el parón en los camerinos. No obstante, al minuto 54, la zaga iraquí cometió un error infantil al fallar en la ejecución de un saque de meta en corto; Ousmane Dembélé olió la sangre, recuperó el esférico de inmediato y asistió a Mbappé, quien no perdonó frente al arco para firmar su segundo doblete consecutivo del torneo y decretar el 2-0.
Con el partido totalmente destrabado, la ofensiva francesa recuperó la memoria y el brillo estelar. Al minuto 66, la joven promesa Michael Olise frotó la lámpara y habilitó con elegancia a Ousmane Dembélé, para que el actual Balón de Oro marcara el 3-0 definitivo, registrando así su primer grito sagrado en la historia de las Copas del Mundo. En las instancias finales, Mbappé coqueteó con el hat-trick con un par de llegadas de peligro, marchándose sustituido bajo una ensordecedora ovación de la fanaticada.
La encarnizada batalla por la Bota de Oro
Más allá de la clasificación colectiva de Francia, el choque en Filadelfia sirvió para avivar el espectacular duelo individual que mantiene en vilo al planeta fútbol: Mbappé vs. Messi.
Luego de ver cómo Lionel Messi facturaba un doblete unas horas antes frente a Austria en Dallas para colocarse provisionalmente como líder goleador, el astro francés respondió de inmediato con la misma moneda. Tras esta jornada del lunes 22 de junio de 2026, la carrera por los libros de historia queda al rojo vivo:
Bota de Oro 2026: Mbappé acumula 4 goles en el torneo y se sitúa a solo uno de distancia de Messi (quien lidera con 5).
Récord Histórico: Con sus dos zarpazos, Kylian se coloca a dos goles de empatar los 18 tantos que el astro argentino ostenta en el liderato histórico de todos los Mundiales.
El cierre de la fase regular en el Grupo I
Con la clasificación ya en el bolsillo tras hilvanar 6 puntos perfectos, los dirigidos por Didier Deschamps saltarán a la cancha en la última fecha con el único objetivo de asegurar el liderato absoluto de la zona. Francia se medirá en un duelo de alta escuela ante la Selección de Noruega, que comanda el implacable Erling Haaland, buscando llegar con el ritmo a tope a la ronda de los 32 mejores de la cita máxima.