El Barcelona entra en la última semana del mercado de fichajes con más preguntas que respuestas. La victoria por 0-5 ante el Elche ha ofrecido argumentos positivos en el terreno de juego, pero en los despachos todavía quedan demasiadas carpetas abiertas. Deco y Hansi Flick deben resolver en pocos días qué posiciones reforzar, qué futbolistas abandonarían el club y, sobre todo, cómo quedará definitivamente una plantilla que todavía puede experimentar cambios importantes.

La principal incógnita continúa siendo el delantero centro. La salida de Robert Lewandowski rumbo a la MLS dejó una vacante que el Barcelona todavía no ha cubierto y que la dirección deportiva considera necesario solucionar antes del cierre del mercado. El nombre de Julián Álvarez continúa apareciendo como el gran objetivo, aunque la operación parece cada vez más complicada.

El Atlético de Madrid se mantiene firme en su negativa a negociar y solo contempla una salida si alguien abona los 500 millones de euros de su cláusula. Además, el propio delantero argentino preferiría continuar en España antes que regresar a Inglaterra, donde ya vivió durante su etapa en el Manchester City. Por tanto, el Barcelona mantiene abierta una puerta que, desde la perspectiva rojiblanca, prácticamente está cerrada.

La situación obliga al club azulgrana a tener preparado un plan alternativo. A lo largo del mercado han aparecido diferentes nombres, entre ellos Lautaro Martínez, Ayoze Pérez, Georges Mikautadze, Tresoldi y Luis Suárez, pero una de las características de esta planificación ha sido precisamente el hermetismo de Deco y Flick. Aunque el club ha transmitido que llegará un delantero, todavía no se conoce cuál será la alternativa si finalmente Álvarez resulta imposible.

Gordon cambia el escenario ofensivo

Mientras se busca ese nueve, el Barcelona ya ha realizado una importante inversión ofensiva con la llegada de Anthony Gordon. El extremo inglés, petición expresa de Flick, costó 70 millones de euros fijos más otros 10 en variables y comenzó su etapa azulgrana con dos asistencias.

Su velocidad, capacidad de presión y posibilidad de actuar también como delantero ofrecen a Flick una herramienta diferente. Su exhibición ante el Elche, especialmente en la acción del cuarto gol, reforzó la sensación de que el Barcelona ha incorporado un futbolista capaz de romper partidos desde el ritmo y la profundidad.

Sin embargo, Gordon no soluciona completamente la necesidad de incorporar un delantero centro. Su llegada amplía las alternativas del entrenador, pero la planificación del club continúa contemplando la llegada de otro atacante.

La defensa vuelve a entrar en escena

El otro gran asunto es la defensa. La posibilidad de incorporar un central había quedado en segundo plano después de que se descartara la operación por Alessandro Bastoni, pero ha vuelto a cobrar importancia debido a los movimientos que pueden producirse en la plantilla.

El Barcelona podría terminar necesitando un defensa independientemente de que la salida sea la de un lateral. La razón es que Gerard Martín puede actuar en la banda, lo que permitiría concentrar la inversión en un central si finalmente se produce alguna salida.

Y ahí aparecen dos nombres especialmente importantes: Alejandro Balde y Jules Koundé.

Balde, la gran incógnita

El caso de Balde es el que más ha cambiado en las últimas horas. El lateral quedó fuera de la convocatoria para el encuentro ante el Elche, una decisión de Flick que el propio entrenador explicó posteriormente.

El técnico alemán reconoció que habló con el futbolista y le transmitió que no estaba completamente centrado en el equipo. La situación apunta a que el Barcelona está dispuesto a escuchar propuestas por el lateral, que ya tendría tres ofertas, con el Manchester United como la más importante de ellas.

Además, el escenario deportivo tampoco juega a favor de Balde. Si permanece en el equipo, João Cancelo parte como favorito para ocupar la titularidad en el lateral izquierdo, lo que podría influir directamente en la decisión del jugador.

La salida de Balde supondría, además, una entrada económica que permitiría al Barcelona afrontar otro movimiento en defensa.

Casadó y Koundé, otros expedientes abiertos

El futuro de Marc Casadó parece más definido. El centrocampista no entra en los planes de Flick y el club ya le había comunicado desde el final de la temporada pasada que debía buscar una salida. Su representante, Jorge Mendes, trabaja desde hace semanas en diferentes posibilidades y las mejores propuestas proceden de Arabia Saudí.

El problema es que Casadó no parece convencido de marcharse a esa competición y mantiene como prioridad encontrar una alternativa en Europa. Aun así, su salida es considerada una operación próxima a resolverse.

Más incierto resulta el caso de Koundé. Por ahora no han trascendido ofertas concretas, pero su situación se encuentra bajo observación después de que Flick no quedara satisfecho con su rendimiento durante la pasada temporada.

También está sobre la mesa el futuro de Héctor Fort, por quien se han interesado Borussia Dortmund y Real Sociedad.

Una semana decisiva

El Barcelona tiene, por tanto, una semana para ordenar un mercado que se ha complicado en su tramo final. Debe encontrar un nueve, estudiar la posibilidad de reforzar la defensa y resolver las situaciones de Casadó, Balde, Koundé y Fort.

Todo ello mientras Flick ya empieza a competir con una plantilla que todavía no sabe exactamente qué jugadores tendrá a su disposición cuando cierre el mercado.

La goleada en Elche ha servido como demostración de que el equipo puede ofrecer respuestas sobre el césped. Pero fuera de él, el Barcelona todavía tiene mucho trabajo por delante. La última semana del mercado será decisiva para determinar si el proyecto de Flick termina de tomar forma o si los movimientos de última hora obligan al técnico a comenzar la temporada con una plantilla muy diferente a la que tenía prevista.