La planificación del Barcelona para la temporada 2026-27 ha dejado un desafío evidente para Hansi Flick: reemplazar los 54 goles que aportaron Robert Lewandowski, Marcus Rashford y Ferran Torres durante el pasado ejercicio. La renovación de la delantera azulgrana ha sido más profunda de lo que inicialmente podía esperarse y obliga al entrenador alemán a encontrar nuevas fuentes de producción ofensiva.

Los tres jugadores que abandonan el equipo tuvieron un peso importante en el ataque. Según los datos recogidos por Marca, Ferran Torres marcó 21 goles, Lewandowski 19 y Rashford 14, para un total de 54. La cifra representa una cantidad considerable de anotaciones que ahora deberán ser compensadas por los futbolistas que permanecen en la plantilla y por los nuevos fichajes.

La salida de Lewandowski tiene además un componente particular. El delantero polaco terminó su contrato con el Barcelona y decidió cerrar su etapa en el club para continuar su carrera en la MLS. Su marcha supone la pérdida del jugador que durante buena parte de su etapa azulgrana representó la principal referencia como delantero centro.

En el caso de Rashford, el Barcelona optó por no ejecutar la opción de compra de 30 millones de euros que tenía acordada con el Manchester United. El inglés regresará así al escenario del que procedía después de una temporada en la que consiguió 14 goles con el conjunto azulgrana.

La tercera salida es la de Ferran Torres. El jugador comunicó al club su intención de abandonar Barcelona para incorporarse al Paris Saint-Germain, y ambos clubes, de acuerdo con la información proporcionada, ya habían alcanzado un acuerdo, pendiente de oficialización en el momento de la publicación.

Gordon y Adeyemi no llegan con perfil de goleadores

El Barcelona ya incorporó a Gordon y Adeyemi, pero ninguno de los dos aparece planteado como sustituto directo de Lewandowski en cuanto a capacidad goleadora. El artículo los describe principalmente como extremos veloces con capacidad para marcar, aunque no como delanteros destinados a alcanzar las cifras habituales de un ‘9’.

Gordon registró 16 goles entre la Premier League y la Champions League con el Newcastle, mientras que Adeyemi consiguió 10 con el Borussia Dortmund. Este último dato resulta especialmente significativo dentro del análisis: su producción ofensiva de la pasada campaña ni siquiera alcanzó los 14 tantos que marcó Rashford.

Por eso, la incorporación de un delantero centro continúa siendo una de las necesidades señaladas. Todas las miradas están puestas en Julián Álvarez, aunque sus números tampoco garantizarían por sí solos la recuperación de los goles perdidos. El argentino marcó 20 tantos con el Atlético de Madrid la pasada temporada, una cifra inferior a los 21 de Ferran Torres.

Eso significa que incluso si Álvarez llega al Barcelona, el equipo necesitaría una contribución adicional del resto de sus atacantes para compensar completamente la salida de los tres futbolistas.

Lamine, Raphinha, Olmo y Fermín, llamados a dar un paso adelante

La otra vía pasa por aumentar o, al menos, mantener la producción de quienes permanecen en el equipo. El artículo apunta especialmente a Lamine Yamal, Raphinha, Dani Olmo y Fermín, cuatro jugadores que deberán asumir una responsabilidad ofensiva mayor.

Lamine Yamal y Raphinha fueron los máximos goleadores del Barcelona la temporada pasada, con 24 y 21 goles, respectivamente. Entre los cuatro jugadores mencionados acumularon 68 goles, una producción que el equipo necesitará conservar como mínimo para evitar que la renovación de la delantera se traduzca en una pérdida considerable de capacidad ofensiva.

La situación abre además una posibilidad táctica para Flick. Si el Barcelona finalmente no incorpora al delantero centro que busca, el entrenador podría recurrir a un sistema con falso nueve, utilizando a jugadores como Lamine Yamal, Raphinha, Olmo o Fermín en posiciones más centrales y repartiendo entre ellos la responsabilidad de finalizar las jugadas.

El problema, por tanto, no consiste únicamente en sustituir nombres. La verdadera cuestión será cómo redistribuir 54 goles dentro de una estructura ofensiva que tendrá nuevas piezas y diferentes características.

El Barcelona parte con futbolistas capaces de marcar, pero los números muestran la magnitud del reto. Gordon y Adeyemi llegan con registros inferiores a los de los tres atacantes que salen, mientras que la eventual llegada de Julián Álvarez tampoco resolvería por sí sola toda la diferencia.

Flick tendrá que encontrar el equilibrio entre los nuevos fichajes, la evolución de sus principales atacantes y las alternativas tácticas disponibles. En una temporada en la que el Barcelona aspira nuevamente a competir por los grandes títulos, la capacidad para transformar esa pérdida de 54 goles en una producción ofensiva colectiva será uno de los principales desafíos del proyecto.