El Barcelona ya tiene definido su plan alternativo ante la imposibilidad de fichar a Julián Álvarez: no buscará otro delantero. Salvo que aparezca una oportunidad de mercado extraordinaria en los últimos días del periodo de transferencias, Hansi Flick y Deco han decidido mantener la plantilla tal como está y afrontar la temporada con las alternativas ofensivas disponibles.

La decisión llega después de que el Atlético de Madrid mantenga una posición firme respecto al futuro del delantero argentino. El club rojiblanco no contempla facilitar su salida rumbo al Barcelona, aunque sí estaría dispuesto a negociar su traspaso con el Arsenal. Según la información publicada por Marca, Gil Marín y Mateu Alemany mantienen esa postura pese a la complicada situación que atraviesa el Atlético y a la presión ejercida por el propio futbolista.

El escenario se había complicado desde que Álvarez realizó durante el Mundial unas declaraciones públicas en las que manifestó que un traspaso podía ser lo mejor para todas las partes. El delantero había expresado así su deseo de encontrar una solución a su situación, pero la postura del Atlético ha impedido que el Barcelona pueda convertir ese interés en una operación concreta.

Para el Barça, la consecuencia es clara: Julián Álvarez no llegará al Camp Nou este verano. Y la dirección deportiva tampoco pretende sustituirlo con otro fichaje de menor nivel.

Un plan B que no contempla otro fichaje

La estrategia azulgrana pasa por confiar en los futbolistas que ya forman parte de la plantilla. La dirección deportiva considera que no tendría sentido incorporar a un jugador que no represente un salto de calidad significativo. En otras palabras, el Barcelona no quiere fichar por fichar.

La única excepción sería que apareciera una oportunidad de mercado de última hora con un delantero de alto nivel. Sin embargo, el propio contexto del mercado hace que esta posibilidad sea considerada poco probable. Queda aproximadamente una semana para el cierre y resulta complicado imaginar que un club acepte desprenderse de uno de sus principales atacantes cuando tendría muy poco margen para encontrar un sustituto.

Por eso, la previsión es que el Barça cierre el mercado sin incorporar un nuevo delantero centro.

La decisión también está relacionada con las primeras impresiones de Flick. El técnico alemán está satisfecho con las posibilidades que tiene en ataque después de lo observado durante la pretemporada y en el primer partido oficial, disputado frente al Elche.

En ese encuentro, Raphinha tuvo una actuación destacada, una señal positiva para el cuerpo técnico. Pero el brasileño no es la única alternativa que permite a Flick ampliar sus posibilidades tácticas.

Un ataque con varias soluciones

Uno de los argumentos principales para no buscar un sustituto de Julián Álvarez es la capacidad de varios jugadores para desempeñarse en diferentes posiciones. Esa polivalencia permite al entrenador cubrir la posición de delantero centro sin necesidad de incorporar a otro futbolista específico para ese puesto.

Gordon y Karim Adeyemi, dos de los fichajes del Barcelona, son extremos de formación, pero pueden actuar también en posiciones centrales. De hecho, Adeyemi ya ha desempeñado ese papel durante la pretemporada.

A ellos se suma Dani Olmo, que también puede ocupar la posición de delantero. Esta variedad de perfiles ofrece a Flick distintas posibilidades dependiendo del rival, del estado físico de sus jugadores o de las necesidades concretas de cada encuentro.

La idea, por tanto, no consiste en reproducir exactamente las características de Julián Álvarez, sino en aprovechar las distintas herramientas que ya existen dentro de la plantilla.

El Barcelona también tiene alternativas jóvenes que podrían adquirir protagonismo durante la temporada. Entre ellas aparece Hamza Abdelkarim, quien terminó como máximo goleador de la pretemporada y dejó buenas sensaciones durante la preparación.

También está Bisiwu, que tuvo menos participación, pero mostró capacidad para marcar goles. La confianza de Flick en estos futbolistas es otro de los factores que explican por qué el club no considera imprescindible acudir nuevamente al mercado.

Julián Álvarez, con el Arsenal como posible destino

Mientras el Barcelona cierra esa puerta, el futuro de Julián Álvarez continúa vinculado a otros escenarios. El Arsenal aparece como uno de los clubes interesados en el delantero argentino, aunque la operación tampoco se presenta como sencilla.

La situación del conjunto londinense podría experimentar cambios importantes en ataque. El posible traspaso de Gabriel Martinelli al Al Hilal, por una cantidad que distintas informaciones sitúan en torno a 65 millones de euros según el texto de AS, aumentaría la necesidad del Arsenal de reforzar su delantera.

Martinelli atraviesa además una situación deportiva complicada bajo las órdenes de Mikel Arteta. El brasileño pasó de ser titular habitual en la banda izquierda a tener un papel más secundario, y no fue convocado para el encuentro frente al Coventry que abrió la Premier League 2026/27.

El propio Ian Wright, leyenda del Arsenal, expresó su incomodidad por la situación del futbolista y cuestionó públicamente la manera en que está siendo tratado.

Martinelli, que llegó al Arsenal con 17 años procedente de Ituano, acumula 278 partidos, 62 goles y 36 asistencias con el conjunto londinense. Además, su contrato finaliza en 2027 y no existe, según la información proporcionada, una renovación aparente.

Una eventual salida del brasileño podría incrementar las necesidades ofensivas del Arsenal y convertir todavía más relevante la posibilidad de incorporar a Julián Álvarez. Sin embargo, por ahora, el futuro del argentino continúa sin una resolución definitiva.

El Barça no esperará a cualquier delantero

La posición del Barcelona es mucho más definida. El club ha descartado la posibilidad de incorporar a un delantero simplemente para cubrir el hueco que dejaría una eventual operación frustrada por Álvarez.

La dirección deportiva quiere un jugador de alto nivel, capaz de justificar la inversión y aportar realmente una mejora a la plantilla. Si ese perfil no aparece, la decisión es continuar con los recursos actuales.

Además, Flick ha transmitido tranquilidad con las opciones que tiene. La capacidad de Raphinha, Gordon, Adeyemi y Dani Olmo para ocupar diferentes posiciones, junto con el potencial de jóvenes como Abdelkarim y Bisiwu, permite al entrenador afrontar el inicio de temporada sin exigir una incorporación de emergencia.

Y existe una última posibilidad: si durante los primeros meses de competición la planificación ofensiva demuestra alguna carencia importante, el Barcelona podría volver al mercado en enero.

Por ahora, sin embargo, el plan está definido. Julián Álvarez no será el delantero del Barcelona y tampoco habrá un sustituto directo en el mercado, salvo que aparezca una oportunidad excepcional en los últimos días. Flick confía en las herramientas que tiene a su disposición y el club prefiere mantener esa apuesta antes que incorporar a un jugador que no cumpla con el nivel exigido.