Barcelona se paralizó este lunes. El FC Barcelona inició su rúa de campeón por las calles de la capital catalana para celebrar la conquista de su vigesimonoveno título de LaLiga, un día después de la histórica victoria 2-0 sobre el Real Madrid en el Clásico del Camp Nou.

La plantilla del primer equipo se concentró a las 17:00 horas para subir al autobús conmemorativo, luciendo camisetas especiales diseñadas para la ocasión. Lo que siguió fue una explosión de alegría, confeti y cánticos que tomó las calles de la ciudad condal.

Lamine Yamal, el rey de la fiesta

El protagonismo de la celebración fue para Lamine Yamal. El joven prodigio encabezó el recorrido lanzando confeti desde el autobús mientras los aficionados se congregaban en las calles con cánticos de victoria. Pero Yamal no se conformó con celebrar en la calle — también lo hizo en redes sociales, donde publicó una indirecta dirigida a Jude Bellingham, recordando declaraciones del jugador del Real Madrid tras el Clásico de la primera vuelta.

El gesto generó inmediata reacción en las redes — aplausos de los culés, críticas de los madridistas — y se convirtió en uno de los momentos más comentados de la jornada. Gavi también participó en estas dinámicas de rivalidad deportiva durante el recorrido.

Lewandowski, el foco de atención

Uno de los momentos más observados del trayecto fue la aparición de Robert Lewandowski en la parte superior del autobús, saludando a la multitud. El polaco vive una situación contractual que genera especulación sobre su futuro en el club — y su presencia en la rúa fue leída por muchos como un gesto de despedida o de continuidad, dependiendo del cristal con que se mire.

Otro momento que no pasó desapercibido fue el del portero Wojciech Szczęsny, quien fue captado portando un dispositivo de vapeo ante las cámaras — una imagen que generó comentarios en las redes sociales. Otros jugadores, más relajados, jugaban con balones de playa en el autobús.

Flick y una celebración especial

El técnico Hansi Flick vivió una celebración descrita como especial. El alemán llegó al Barcelona con la misión de devolver el título a la Ciudad Condal — y lo logró en su primera temporada completa al frente del equipo. Una hazaña que los aficionados reconocieron con cánticos durante todo el recorrido.

“¡Campeones, campeones!” — el grito que retumbó en cada calle por donde pasó el autobús.

Una ciudad entera de fiesta

La rúa recorrió los puntos clave de Barcelona, con miles de aficionados congregados en cada esquina para ver pasar a sus héroes. El título número 29 en la historia del club, conquistado ante el eterno rival y en casa, tiene un sabor especial que la afición blaugrana no olvidará fácilmente.

El Barcelona es campeón. Y Barcelona entera lo celebró.