Si hacer un gol en el debut con Boca ya es especial, hacer dos es directamente entrar en una dimensión reservada para muy pocos. Adam Bareiro lo logró esta noche en Salta: el delantero paraguayo marcó un doblete ante Gimnasia de Chivilcoy en el estadio Padre Martearena, por los 32avos de final de la Copa Argentina 2026, en lo que fue su primer partido oficial con la camiseta azul y oro.
Un club dentro del club
Según el registro histórico de Historia de Boca, más de 200 jugadores marcaron al menos un gol en su debut con el Xeneize a lo largo de más de 120 años. Pero los que convirtieron dos o más en su primer partido son una minoría absoluta, un puñado de nombres que se cuentan con los dedos.
A lo largo de la historia, algunos de los que lograron esa hazaña fueron:
Los pioneros
- Juan Antonio Farenga y José María Farenga — Los hermanos fundadores anotaron en el primer partido registrado de Boca, el 21 de abril de 1905. En aquellos tiempos amateurs, los dobletes en debuts eran más frecuentes por la naturaleza de los encuentros.
La era profesional
- Domingo Tarasconi — Uno de los máximos goleadores de la historia del club, con 192 tantos oficiales. Su capacidad artillera se manifestó desde el primer momento.
- Roberto Cherro — Segundo goleador histórico de Boca (221 goles), Cherro fue una máquina de hacer goles que no necesitó tiempo de adaptación.
- Francisco Varallo — El mundialista de 1930 dejó su marca goleadora desde temprano en su paso por el Xeneize.
Tiempos más recientes
En la era moderna del fútbol argentino, el doblete en el debut se volvió un hecho cada vez más infrecuente. La presión mediática, los esquemas tácticos más cerrados y la exigencia del fútbol actual hacen que marcar dos goles en el primer partido sea casi una proeza.
Entre los casos más recordados de las últimas décadas:
- Martín Palermo (1997) — El máximo goleador de la historia del club (236 goles) arrancó su leyenda con una actuación goleadora que anticipó lo que vendría.
- Darío Benedetto (2016) — El “Pipa” se presentó con gol en su debut y rápidamente se convirtió en referente del ataque.
- Cristian Pavón — Otro que dejó su sello goleador desde el arranque.
Adam Bareiro (2026)
El paraguayo se suma ahora a este grupo de privilegiados. Su doblete ante Gimnasia de Chivilcoy, un equipo del Federal A, tiene un valor que va más allá del rival: es la carta de presentación de un delantero que llegó con la mochila pesada de su pasado en River y que eligió la mejor manera de ganarse a la hinchada xeneize.
¿Por qué es tan difícil?
Marcar dos goles en el debut con Boca es complicado por varias razones:
- La presión: Boca no es cualquier club. La exigencia es máxima desde el primer minuto.
- El contexto: Muchos refuerzos debutan en partidos donde el DT los pone de a poco, a veces ingresando desde el banco.
- La adaptación: Conocer a los compañeros, entender los movimientos, encontrar los espacios. Todo eso lleva tiempo.
- El rival: Aunque Gimnasia de Chivilcoy es del Federal A, la Copa Argentina tiene la particularidad de que los equipos chicos suelen plantarse con todo ante los grandes.
Bareiro superó todas esas barreras en una sola noche.