Bruno Fernandes recibió uno de los reconocimientos individuales más significativos del fútbol inglés. El capitán del Manchester United fue elegido mejor jugador del año por la Asociación Profesional de Futbolistas (PFA), un premio que adquiere especial valor porque son los propios jugadores quienes participan en la elección.
El centrocampista portugués, de 31 años, culmina así una temporada en la que su rendimiento individual estuvo acompañado por varios registros destacados y por una recuperación competitiva del Manchester United. El reconocimiento de la PFA se suma al que ya había recibido en mayo de la prensa británica, consolidando la consideración de Fernandes como uno de los futbolistas más determinantes del curso.
Uno de los principales argumentos detrás de su elección fue su producción ofensiva. Fernandes terminó la temporada con 21 asistencias en la Premier League, una cifra que le permitió establecer un nuevo récord de pases de gol en una campaña y superar las marcas que habían alcanzado anteriormente Thierry Henry y Kevin de Bruyne.
A esa producción añadió nueve goles, cifras que reflejan la influencia que tuvo desde su posición de volante ofensivo. Fernandes no solo participó en la generación de ocasiones para sus compañeros, sino que también mantuvo una presencia constante en el último tercio del campo.
El rendimiento del portugués llegó además en un contexto de transformación para el Manchester United. El conjunto inglés tuvo un inicio de temporada complicado, pero consiguió recuperarse y terminó la competición en tercera posición, resultado que le permitió asegurar su clasificación para la Liga de Campeones de Europa.
Para Fernandes, el hecho de que el reconocimiento proceda de sus propios colegas tiene un significado particular. Los futbolistas que votaron son, en muchos casos, los mismos jugadores a los que enfrenta durante la temporada.
“Obviamente es un momento de mucho orgullo. Ellos son los mismos que tienes en contra cuando sales a jugar, y probablemente no es fácil votar para alguien contra quien juegas, así que es un muy buen momento”, expresó el portugués después de recibir el galardón.
Shaw vuelve a reinar en el fútbol femenino
La ceremonia también reconoció a una de las principales figuras del fútbol femenino inglés. La jamaicana Khadija Shaw, del Manchester City, fue elegida nuevamente como la mejor jugadora de la liga, consiguiendo su segundo galardón.
Shaw tuvo un papel determinante para el conjunto citizen al marcar 21 goles, contribución que ayudó al Manchester City a conquistar su primer título en una década.
El dominio del Manchester City también se reflejó en otros premios. Nico O’Reilly, futbolista inglés de 21 años, fue distinguido como mejor jugador joven del año después de una temporada en la que protagonizó actuaciones importantes.
Uno de sus momentos más destacados llegó en la final de la Copa de la Liga, donde marcó un doblete en la victoria frente al Arsenal. “Estoy muy orgulloso de la temporada que tuve”, declaró el internacional inglés.
El XI del año refleja el peso del Arsenal y el City
O’Reilly también apareció en el XI del año, una selección que contó con una importante presencia tanto del Manchester City como del Arsenal.
Por el conjunto citizen fueron incluidos Erling Haaland, Antoine Semenyo, Rayan Cherki y Nico O’Reilly, mientras que el Arsenal, campeón de la Premier League, aportó cinco jugadores: David Raya, Gabriel, William Saliba, Jurrien Timber y Declan Rice.
El equipo ideal se completó con Bruno Fernandes y el atacante brasileño Igor Thiago, del Brentford.
La distinción de Fernandes, por tanto, no aparece aislada. El récord de 21 asistencias, sus nueve goles, la tercera posición del Manchester United y el reconocimiento previo de la prensa británica forman parte de una temporada que terminó colocando al portugués por encima de otros candidatos a ojos de sus propios compañeros de profesión.