La Copa del Mundo de la FIFA 2026 ha completado formalmente su primera etapa de eliminación directa, dejando configurado el selecto grupo de las 16 mejores naciones del planeta. En el compromiso que bajó el telón de los dieciseisavos de final en el Arrowhead Stadium de Kansas City, la Selección de Colombia cumplió con los pronósticos y amarró su clasificación a los octavos de final al derrotar por 1-0 a la Selección de Ghana, exhibiendo un sólido oficio defensivo que neutralizó por completo las virtudes del combinado africano.
El libreto estratégico del estratega argentino Néstor Lorenzo sufrió un sismo inesperado en los compases iniciales. Apenas al minuto 8 de juego, el delantero centro titular Jhon Córdoba sintió un pinchazo en el abductor izquierdo que lo obligó a abandonar el terreno de juego entre lágrimas. Lorenzo movilizó el banquillo dando entrada al atacante del Sporting de Portugal, Luis Javier Suárez, un movimiento que terminó siendo providencial. En el minuto 14, tras una transición vertical, Suárez batalló y ganó un esférico por la banda derecha para colgar un centro milimétrico al segundo poste; allí apareció libre de marca Jhon Arias, quien conectó el balón de primera intención con el interior de su botín para batir al arquero Lawrence Ati-Zigi y dictar el 1-0 definitivo.
Pizarra táctica y solidez granítica en la medular
Ghana, dirigida por el estratega portugués Carlos Queiroz, intentó reaccionar adelantando sus líneas, pero se topó con un auténtico muro de contención edificado en la mitad de la cancha por la dupla de Gustavo Puerta y Jefferson Lerma. La zaga de cuatro defensores de los cafeteros rozó la perfección, destacando la labor de los laterales Daniel Muñoz y Johan Mojica, quienes desactivaron por completo la velocidad extrema de los atacantes ghaneses Iñaki Williams y Antoine Semenyo. Al filo del descanso, el propio Mojica estuvo a centímetros de firmar el segundo gol de la noche con un frentazo picado que exigió una estirada acrobática de Ati-Zigi.
Para la etapa complementaria, Lorenzo leyó que su equipo estaba perdiendo el control del esférico y adoptó una postura más pragmática: prescindió de su capitán James Rodríguez en los vestuarios para dar entrada al volante Richard Ríos, mutando el esquema a un clásico y combativo 4-4-2. El ajuste le otorgó a Colombia la capacidad de contragolpear con extrema peligrosidad a las espaldas de los balcánicos. Al minuto 56, el atacante estrella del Liverpool, Luis Díaz, hizo estallar las tribunas con una definición cruzada, pero la acción fue invalidada por la cabina del VAR debido a un fuera de juego previo de Luis Suárez. El propio ‘Lucho’ Díaz dispuso de otra oportunidad de oro en un mano a mano legal al minuto 58, pero su remate impactó directamente en la humanidad de Ati-Zigi.
Destino: Un choque de alta intensidad ante Suiza
En el tramo final del compromiso, Ghana se desdibujó por completo en su afán de colgar balones al área de Camilo Vargas, recurriendo a disparos lejanos y estériles de Thomas Partey que ni siquiera encontraron la dirección de los tres palos, cerrando el compromiso con un alarmante registro de cero remates directos a portería. Colombia refrescó sus líneas con el ingreso de Juan Fernando Quintero y Jaminton Campaz, dosificando el esférico con total autoridad hasta que el colegiado francés Clément Turpin decretó el final del compromiso.
Con este triunfo solvente en territorio estadounidense, el combinado tricolor firma su tercera valla invicta en lo que va de la justa mundialista y se mete de lleno en la ronda de octavos de final, donde medirá fuerzas ante la Selección de Suiza. Los helvéticos, que accedieron a esta instancia tras despachar con autoridad por 2-0 a Argelia, representarán un examen táctico de máxima categoría para los cafeteros en su anhelo de emular la gesta histórica de Brasil 2014 y volver a inscribir su nombre en la ronda de los cuartos de final del torneo de la FIFA.