Mientras River se prepara para iniciar su camino en el Torneo Apertura ante Platense, el vigente campeón argentino, la atención también está puesta en otro frente igual de importante: la Copa Libertadores. En ese horizonte aparece Sebastián Driussi, quien continúa con su proceso de recuperación tras una grave lesión sufrida en el debut del Mundial de Clubes. La prioridad es clara: que llegue en condiciones óptimas al partido de ida frente a Libertad en Paraguay.
Una lesión inoportuna que frenó su impulso
La imagen fue impactante. El 17 de junio, en Seattle, Driussi marcaba el segundo gol de River ante Urawa Red Diamonds cuando, instantes después, un golpe del arquero rival en la cabeza lo desestabilizó en el aire. La caída resultó fatídica: sufrió un esguince severo en el ligamento interno del tobillo izquierdo. Salió del campo con gestos de dolor y quedó automáticamente descartado para el resto del torneo internacional.
Desde entonces, comenzó una rehabilitación intensa y progresiva. Aunque ya realiza movimientos en campo, los plazos médicos no se alteraron: se estiman ocho semanas hasta su regreso competitivo, lo que pone como objetivo realista la segunda semana de agosto.
El plan Gallardo: sin apuros y con la Libertadores en la mira
La ida por los octavos de final del máximo certamen continental está agendada para el 14 de agosto, en Asunción. Ese será el día clave para el retorno del atacante. En el cuerpo técnico, liderado por Marcelo Gallardo, no hay intención de forzar su regreso antes de tiempo. La idea es que llegue en plenitud física y futbolística, sin riesgos de recaídas ni improvisaciones.
Por ello, Driussi no será considerado para las primeras fechas del Torneo Clausura. El plantel tiene recambio en ofensiva, aunque con menor rodaje: Facundo Colidio, Miguel Borja, Ian Subiabre y el juvenil Bautista Dadín son las variantes que el entrenador maneja para cubrir su ausencia.
La llegada de refuerzos, clave para cubrir el hueco
Mientras aguardan por el alta médica del exjugador de Austin FC, River también se mueve en el mercado. Maximiliano Salas, quien ya está cerca de cerrar su incorporación, aparece como una pieza que puede sumar minutos de inmediato ante la escasez de delanteros. Su arribo se da en un momento clave, no solo para reforzar la competencia interna, sino también para aportar soluciones ofensivas en un calendario cargado de compromisos.
Un regreso esperado por todos
Driussi, de 28 años, regresó a River con la misión de ser protagonista en los momentos decisivos. Su impacto inmediato quedó reflejado en goles y asociaciones clave, pero la lesión alteró todos los planes. Aun así, el delantero mantiene la motivación intacta y trabaja a diario con el objetivo de reaparecer en el cruce copero.
River apuesta a su figura para la instancia decisiva
Con el Torneo Apertura en marcha y la Libertadores en el horizonte, River sabe que necesita recuperar a sus mejores hombres para llegar lejos. El retorno de Driussi está marcado en rojo en la agenda del cuerpo técnico. Su jerarquía, experiencia y capacidad goleadora lo vuelven una carta decisiva en una serie que podría marcar el rumbo del semestre. En Núñez lo saben: cuanto más cerca esté de su mejor versión, más chances habrá de soñar en grande.
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