El Real Madrid y Osasuna protagonizan un duelo que, más allá de la intensidad dentro del campo, refleja una clara supremacía en los números. El conjunto blanco ha construido una amplia hegemonía frente al club pamplonés, tanto en la liga como en la Copa del Rey.
Superioridad en la liga española
En la Primera División, ambos equipos se han enfrentado en 86 oportunidades, con un saldo contundente para el Madrid:
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53 victorias
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20 empates
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13 derrotas
En el Santiago Bernabéu, los blancos muestran una autoridad casi absoluta: 34 triunfos en 43 partidos como local, con apenas dos derrotas en toda la historia. En cambio, en Pamplona los rojillos han ofrecido mayor resistencia, pero aun así el Madrid se impone con 19 victorias en 43 visitas.
La diferencia de goles en liga también es elocuente: 189 a favor del Real Madrid contra 81 de Osasuna.
Copa del Rey: dominio sin fisuras
En el torneo del KO, la historia ha sido todavía más desigual. Real Madrid y Osasuna se enfrentaron en 5 ocasiones, y en todas el equipo blanco salió victorioso.
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2 triunfos en casa
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2 victorias como visitante
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1 en campo neutral
El registro global en Copa es de 12 goles a favor del Madrid y solo 3 para Osasuna, confirmando que los rojillos nunca han podido superar a los capitalinos en esta competición.
Balance general del enfrentamiento
Si se suman todas las competiciones, el historial arroja un claro veredicto:
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91 partidos
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58 victorias del Real Madrid
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20 empates
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13 triunfos de Osasuna
En materia de goles, el dominio merengue es abrumador: 201 tantos convertidos frente a 84 recibidos.
Una rivalidad con sabor especial
Aunque las estadísticas inclinan la balanza de manera aplastante hacia el Real Madrid, los duelos ante Osasuna han dejado siempre partidos vibrantes. El Sadar, en particular, ha sido escenario de encuentros intensos y disputados, donde la entrega rojilla ha puesto en aprietos más de una vez al gigante europeo.
El peso de la historia
El historial no deja dudas: Real Madrid ha sido un escollo casi infranqueable para Osasuna. Sin embargo, cada partido abre un nuevo capítulo en esta rivalidad, donde la pasión y la ilusión de los navarros contrastan con la tradición ganadora de los madrileños.
La estadística favorece claramente al conjunto blanco, pero en el césped siempre queda espacio para la sorpresa y para que Osasuna busque seguir escribiendo su propia historia ante uno de los clubes más poderosos del mundo.