La calidad individual rescata a los vikingos en Dallas. La implacable ronda de dieciseisavos de final de la Copa del Mundo de la FIFA 2026 sigue regalando batallas memorables donde la especulación no tiene cabida. En un pletórico Estadio de Dallas, la Selección de Noruega apeló a la jerarquía de sus máximas estrellas para inclinar la balanza y derrotar por un reñido 2-1 a una aguerrida Costa de Marfil, sellando así un sufrido pero festejado boleto hacia los octavos de final del certamen ecuménico.
Desde el silbatazo inicial, el conjunto africano comandó las acciones sobre el césped texano. Los “Elefantes” monopolizaron la posesión del esférico y desplegaron un juego sumamente físico y vertical que arrinconó a los europeos en su propio feudo. No obstante, cuando el panorama lucía más oscuro para los dirigidos por Ståle Solbakken, la magia individual frotó la lámpara al minuto 32. El habilidoso extremo Antonio Nusa recibió el balón por la banda, trazó un recorte quirúrgico hacia el centro y sacó un derechazo imperial que se incrustó directamente en el ángulo superior, dejando sin opciones al arquero africano y dictando un injusto pero letal 1-0 con el que ambos cuadros se retiraron al descanso.
Diallo puso la justicia, pero Haaland dictó la sentencia
En el complemento, la tónica del partido no sufrió alteraciones. Costa de Marfil continuó moviendo los hilos del mediocampo e intentando lastimar a los vikingos mediante transiciones rápidas por las bandas, aunque careciendo en última instancia de la profundidad necesaria para vulnerar el rocoso muro edificado frente al guardameta Ørjan Nyland.
La recompensa a la insistencia marfileña llegó finalmente al minuto 74 de tiempo corrido. El atacante del Manchester United, Amad Diallo, diseñó una vistosa pared en la frontal del área, se abrió el espacio con prestancia y ejecutó un zurdazo inapelable al fondo de las redes para decretar el 1-1 que hizo estallar de júbilo a la parcialidad africana en las tribunas.
Cuando el fantasma de los tiempos extra comenzaba a sobrevolar el recinto de Dallas y los africanos lucían mejor enteros en el aspecto físico, la máxima figura del balompié noruego reclamó su lugar en la historia. Al minuto 85, tras una veloz combinación colectiva por el sector derecho, el ataque vikingo envió una milimétrica diagonal retrasada hacia el corazón del área; allí apareció, puntual a su cita con el destino, el “Androide” Erling Haaland, quien con un toque sutil empujó la redonda para firmar el 2-1 definitivo y sepultar las ilusiones de los “Elefantes”.
Próximo reto: Una cita con la historia ante Brasil
Con el boleto amarrado en un auténtico juego de infarto, la escuadra escandinava ya prepara las maletas para trasladarse a su nueva sede de concentración en la Costa Este. La Selección de Noruega se verá las caras en los octavos de final ante la todopoderosa selección de Brasil el próximo domingo 5 de julio en el Estadio de Nueva York (MetLife Stadium), en un compromiso que promete paralizar al planeta fútbol. Haaland y compañía demostraron que saben sufrir, y ahora van por la gloria ante la “Canarinha”.