El clima de fiesta y alta competencia que se vive en el Mundial 2026 se ha visto sacudido por una severa polémica extradeportiva que amenaza con escalar a los despachos de la FIFA. Tras la sólida victoria de la selección de Costa de Marfil por 2-0 sobre Curazao, el director técnico de la escuadra africana, Emerse Faé, utilizó los micrófonos de la conferencia de prensa oficial para lanzar un durísimo ataque contra una de las máximas leyendas del fútbol alemán, Bastian Schweinsteiger.

El detonante del escándalo internacional fueron unas polémicas declaraciones públicas emitidas por el exmediocampista teutón y campeón del mundo en 2014. Schweinsteiger, quien actualmente se desempeña como analista para cadenas internacionales, describió el despliegue táctico y físico de las selecciones africanas en esta cita mundialista utilizando adjetivos que cayeron muy mal en el continente africano, catalogando su fútbol como “salvaje” y “poco ortodoxo”.

La respuesta de Emerse Faé fue categórica, frontal y sin ningún tipo de filtros ante los corresponsales de la prensa internacional que se encontraban en la sala de prensa del estadio.

“Resulta sumamente extraño y decepcionante que un jugador de su tremenda trayectoria y conocimiento internacional hable de esa manera sobre nuestro fútbol… a estas alturas de la vida, lo podríamos calificar abiertamente de racista si llamáramos a las cosas por su propio nombre”, sentenció el estratega marfileño visiblemente molesto.

El estratega añadió que calificar de “salvaje” la disciplina y el orden de los equipos africanos es una falta de respeto al crecimiento de sus ligas y futbolistas en la élite europea. Hasta el momento, ni la FIFA, ni la Federación Alemana, ni el propio entorno de la leyenda del Bayern Múnich han emitido un comunicado aclaratorio respecto a unas palabras que ya empañan la recta final de la fase de grupos y que prometen traer consecuencias disciplinarias o pedidos de disculpa formal en las próximas horas.