La defensa de España se ha convertido en el auténtico terror de las grandes potencias en este Mundial 2026. Con un registro defensivo casi impoluto —donde solo el belga Charles De Ketelaere logró batir la portería de Unai Simón en todo el certamen—, la Roja ha secado de forma consecutiva a Cabo Verde, Arabia Saudita, Uruguay, Austria, Portugal y, recientemente, al temible ataque de Francia en las semifinales.
Aunque los focos suelen irse con los delanteros, el gran secreto del éxito del equipo de Luis de la Fuente está en la zaga, con nombres propios como Pedro Porro, Aymeric Laporte, Pau Cubarsí y, por encima de todos, Marc Cucurella. El lateral izquierdo de la melena rizada, recientemente fichado por el Real Madrid, está firmando un torneo consagratorio que ha dejado con la boca abierta a toda Europa.
Nadie desborda al lateral merengue
El partido de semifinales ante Francia fue la obra cumbre de Cucurella en lo que va de la cita mundialista. El defensor tuvo la titánica tarea de contener a Michael Olise (uno de los jugadores más en forma de la temporada) y a Ousmane Dembélé, actual Balón de Oro y campeón de Europa. Ambos extremos intentaron desbordarlo cambiando de banda de forma constante, pero terminaron completamente anulados por la intensidad del catalán.
A pesar de llevarse una tarjeta amarilla por su dureza, Cucurella logró una estadística monstruosa: por quinto partido consecutivo en este Mundial, terminó los 90 minutos sin ser regateado una sola vez. Por si fuera poco, dejó la jugada del partido al meter un pie providencial en el área para negarle un gol cantado a la superestrella Kylian Mbappé, una acción salvadora que celebró con la rabia de un gol propio.
Su soberbio nivel le ha valido el respeto total del vestuario de la Roja. Al llegar a los camerinos tras el pase a la final, Mikel Merino lo bautizó con el cómico apodo de “La Secadora”, mientras que Fabián Ruiz fue captado felicitándolo efusivamente: “Te lo has comido” le soltó en referencia al marcaje sobre Olise.
El elogio de Thierry Henry y su aporte en ataque
El impacto de Cucurella ha traspasado las fronteras españolas, obligando a leyendas internacionales a rendirse a sus pies. El histórico exdelantero francés Thierry Henry no dudó en salir en su defensa ante las constantes críticas que solía recibir en el pasado:
“Cucurella es increíble. Se reían de él, pero nadie le supera, es increíble”, sentenció el astro galo.
Pero el valor de Cucurella no se limita a destruir el juego rival. Ante el planteamiento táctico de España, donde Álex Baena suele centralizar su posición en lugar de jugar pegado a la línea como Nico Williams, el lateral ha asumido toda la responsabilidad de darle profundidad y amplitud a la banda izquierda. Su proyección ofensiva también ha dado frutos numéricos, destacando las dos asistencias que repartió en la ronda de octavos de final ante Austria.
Con un rendimiento perfecto en el mano a mano y la confianza por las nubes, “La Secadora” ya espera en la gran final de Atlanta al ganador del duelo entre Argentina e Inglaterra, listo para colgarle el candado definitivo a la banda izquierda de la Roja.