El partido en el MetLife Stadium no pudo empezar peor para el combinado sudamericano. Prácticamente desde el vestuario, al minuto 2, el extremo Leroy Sané sacó un zurdazo colocado junto al poste para poner el 1-0 en favor de Alemania, en una jugada sumamente polémica donde todo Ecuador reclamó una falta previa sobre Pedro Vite.
Lejos de amilanarse ante el tetracampeón del mundo y los silbados fantasmas de la eliminación, la generación dorada ecuatoriana tomó el balón y jugó con el corazón en la mano. La recompensa llegó antes del descanso gracias a la rebeldía de Nilson Angulo, quien se vistió de crack en el área y sacó un bombazo incontestable contra el poste de Manuel Neuer para poner el 1-1 y desatar la locura.
El VAR y el gol de la inmortalidad de Gonzalo Plata
La segunda mitad se jugó con las pulsaciones a mil. Ecuador atacaba con valentía de la mano de un Moisés Caicedo que se devoró el mediocampo, pero también tuvo que sufrir. El drama se intensificó cuando la jueza estadounidense Tori Penso sentenció un penal inexistente sobre Kai Havertz; sin embargo, la oportuna intervención del VAR hizo justicia al anular la acción por una infracción previa sobre la escuadra sudamericana.
Cuando faltaban solo 12 minutos para el final y Ecuador parecía despedirse del torneo por el triunfo en paralelo de Costa de Marfil, apareció el milagro. Tras un tiro de esquina desde la banda derecha peinado en el primer palo, el atacante del Flamengo, Gonzalo Plata, empujó el esférico en las narices de Neuer para sellar el 2-1 definitivo al minuto 78. Los últimos minutos se convirtieron en un muro rocoso defendido con uñas y dientes por Piero Hincapié, Willian Pacho y las manos milagrosas del arquero Hernán Galíndez.
Las lágrimas de Beccacece y el boleto a la gloria
Con el pitazo final, la cancha se inundó de lágrimas y abrazos. Sebastián Beccacece, quien llegó al compromiso sumamente cuestionado por la fanaticada y la prensa ecuatoriana, rompió en llanto tras firmar la obra maestra de su carrera y romperle a los dirigidos por Julian Nagelsmann una racha de 11 victorias consecutivas.
Con este resultado, el Grupo E se cerró de forma cardíaca: Alemania avanzó como líder, Costa de Marfil se quedó con el segundo puesto tras vencer a Curazao, y Ecuador se mete oficialmente a los dieciseisavos de final como uno de los mejores terceros lugares del Mundial, mandando un mensaje contundente de respeto a todo el planeta fútbol.