El “Último Baile” que las matemáticas separaron. El planeta fútbol ha recibido un golpe demoledor en sus ilusiones más profundas. Durante semanas, millones de fanáticos alrededor del mundo sacaron sus calculadoras con un único anhelo en mente: ver a Lionel Messi y Cristiano Ronaldo enfrentarse por trigésimo séptima vez en sus carreras, en lo que hubiese sido el cierre perfecto a más de dos décadas de rivalidad, disputándose nada más y nada menos que unos cuartos de final de la Copa del Mundo 2026.
La ecuación parecía marchar sobre ruedas gracias al rendimiento superlativo de la Selección de Argentina. Con un Messi insaciable que ya registra la astronómica cifra de seis goles en el certamen, la Albiceleste cumplió con creces al amarrar con paso perfecto el liderato del Grupo J. Sin embargo, la otra mitad del libreto se desmoronó por completo en Miami. El apático rendimiento ofensivo de Portugal y su soso empate 0-0 ante Colombia relegaron a la Seleção al segundo puesto del Grupo K, enviándolos directamente al extremo opuesto del cuadro eliminatorio.
El reconocido especialista en el mercado de pases, Fabrizio Romano, fue el encargado de oficializar la triste noticia con un tuit que desató la histeria digital: “OFICIAL: No habrá Portugal contra Argentina en los cuartos de final del Mundial. La única posibilidad para que Ronaldo y Messi se enfrenten será en la final, en Nueva York”.
Redes sociales en llamas: “El partido está maldito”
Las reacciones de desolación y furia por parte de los aficionados no se hicieron esperar, inundando las plataformas con memes, quejas y reproches dirigidos al bando europeo. “El partido Messi contra Ronaldo está maldito. ¿¡Cómo demonios lo han estropeado esta vez!?”, criticó con dureza el popular creador de contenido Lyes. Otro sector de la hinchada fue aún más tajante tras observar el milagroso punto que rascó Portugal gracias a las atajadas de Diogo Costa y al gol anulado por el VAR a Colombia en el descuento: “Si ves este partido y sigues pensando que Portugal es favorita para ganar el Mundial, estás enfermo”.
La estadística histórica dicta que Messi domina el historial personal con 16 victorias sobre las 11 de Cristiano Ronaldo. Ambos astros no se ven las caras en un compromiso oficial desde la fase de grupos de la UEFA Champions League de la temporada 2020-2021, cuando defendían las camisetas del Barcelona y la Juventus, respectivamente. Su último cara a cara en una cancha ocurrió en enero de 2023, durante un encuentro amistoso de exhibición en Arabia Saudita entre el PSG y un combinado de estrellas de la liga saudí.
Un camino espinoso hacia la utopía de Nueva Jersey
Con la separación matemática consumada por la FIFA, las rutas de ambos astros hacia el partido cumbre del 19 de julio en el MetLife Stadium lucen sumamente complejas, especialmente para el bando luso:
La ruta de Argentina: Los actuales campeones del mundo iniciarán su camino en los dieciseisavos de final enfrentando a la sorpresiva e invicta Cabo Verde, para luego proyectar un cruce en octavos ante el vencedor de la llave entre Australia y Egipto.
La ruta de Portugal: El panorama de Cristiano Ronaldo se ha vuelto cuesta arriba. Primero deberán sortear una durísima eliminatoria de 16vos ante la siempre peligrosa Croacia de Luka Modrić, y en caso de sobrevivir, en octavos de final les esperaría un desgastante clásico ibérico contra la Selección de España.
El sueño de la final perfecta sigue vivo de forma utópica en el papel, pero el fútbol ha demostrado que no entiende de guiones cinematográficos y los aficionados tendrán que digerir que el destino, una vez más, les negó el choque del siglo en la ronda de los ocho mejores.