Por más que su nombre no figure en la lista de campeones del mundo, Ricardo Pellerano forma parte del relato profundo del fútbol argentino. Su historia atraviesa generaciones, une a dos de los más grandes ídolos nacionales —Norberto Alonso y Diego Maradona— y se completa con un legado familiar que continúa vigente en las canchas. Zaguero aguerrido de los años setenta, el “Bicho” fue más que un futbolista: fue testigo y partícipe del nacimiento de mitos y del crecimiento de figuras que definieron la identidad futbolera del país.

De Núñez a La Paternal: el recorrido de un defensor con ojo de futuro

Nacido futbolísticamente en River Plate, Ricardo Pellerano debutó en Primera División en 1970 y disputó 44 partidos con la camiseta millonaria. En una etapa difícil para el club —que arrastraba una extensa sequía de títulos—, el defensor central no logró consagrarse campeón, pero vivió un momento que marcaría para siempre su carrera: fue titular en el debut de Norberto “Beto” Alonso, el 8 de agosto de 1971 ante Atlanta.

Más tarde, su camino lo llevó a Argentinos Juniors, donde dejó una huella imborrable: disputó 178 partidos en dos ciclos, entre 1974 y 1979. Durante su paso por el Bicho de La Paternal, conoció a Francis Cornejo, histórico formador de los “Cebollitas”, quien le presentó a un pibe de 15 años que empezaba a deslumbrar: Diego Armando Maradona.

Una tarde de octubre que quedó en la historia

El 20 de octubre de 1976, en la cancha de Argentinos Juniors, ocurrió un hecho que cambiaría la historia del fútbol. A punto de cumplir 16 años, un chico de Villa Fiorito debutaba en Primera División con la camiseta número 16 en la espalda: era Diego Maradona. Y Ricardo Pellerano estaba en el equipo titular que enfrentó a Talleres de Córdoba aquella tarde.

Más allá del resultado —derrota 1-0—, aquel día quedó enmarcado como el inicio de la leyenda. Pellerano, ya referente del plantel, fue uno de los primeros en acompañar al joven Maradona en su proceso de adaptación. Mantuvo con él una relación afectuosa y cercana, hablaba con sus padres y con Claudia Villafañe, y se convirtió en un sostén dentro del vestuario.

Una amistad que superó el paso del tiempo

Con el correr de los años, los caminos de Pellerano y Maradona se separaron. Mientras Diego tomaba vuelo hacia Boca y luego a Europa, el “Bicho” se marchaba a Ecuador y más tarde colgaba los botines. Sin embargo, el vínculo nunca se rompió.

En 1994, cuando Diego asumió como director técnico de Deportivo Mandiyú junto a Carlos Fren, no dudó en convocar a Pellerano como parte de su cuerpo técnico. Lo admiraba por su visión del juego y por su compromiso. Para facilitarle los traslados, Maradona le prestó su auto, que Pellerano utilizaba cada 15 días para visitar a su familia en Rosario. Al terminar el breve ciclo en Corrientes, Diego le regaló el Volkswagen Gol como muestra de cariño y gratitud.

El reencuentro entre ambos llegó en 2019, en un homenaje al periodista Sergio Gendler, en el estadio de Argentinos Juniors. Maradona lo invitó a Estancia Chica, y Pellerano asistió a un partido del Gimnasia de La Plata dirigido por el 10.

La dinastía continúa: los Pellerano, una familia de fútbol

Ricardo Pellerano no solo fue protagonista de una etapa dorada del fútbol argentino. También dejó un legado que se extendió a sus hijos. Tanto Cristian como Hernán Pellerano siguieron sus pasos, con carreras longevas y títulos en varios países.

Cristian Pellerano, mediocampista central, se formó en River y All Boys, debutó en Atlanta y superó los 700 partidos en su carrera. Fue campeón con Arsenal, Independiente, América de México, Tijuana e Independiente del Valle, equipo con el que ganó dos veces la Copa Sudamericana. Comparte con Claudio Morel Rodríguez el récord de máximo ganador del certamen continental, con tres títulos.

Hernán Pellerano, defensor central como su padre, surgió en Vélez Sarsfield —con el que fue campeón en 2005— y luego pasó por clubes de Argentina, España, México, Paraguay, Perú y Ecuador. Hoy, a sus 39 años, sigue vigente en Gimnasia de Jujuy, superando los 500 partidos como profesional.

Una historia que merece ser contada

La trayectoria de Ricardo “Bicho” Pellerano no se mide en trofeos ni en medallas. Su valor está en el testimonio viviente de una época fundacional del fútbol argentino moderno. Presenció el primer paso de dos ídolos inmortales como Alonso y Maradona, acompañó al 10 en sus primeros pasos y volvió a cruzarse con él cuando ya era leyenda.

Hoy, a través de sus hijos, su apellido sigue escribiéndose en canchas de toda América. Pero su historia, única e irrepetible, es también un pedazo del ADN futbolero argentino. Un defensor con mirada de visionario, un compañero de leyenda y un hombre que supo estar en el lugar exacto cuando comenzaba la historia del más grande.

Noticias relacionadas

Roma y Napoli en plena disputa por este futbolista: ¿Quién es?

Roma y Napoli en plena disputa por este futbolista: ¿Quién es?

¿Cómo está el historial entre Atlético Nacional vs Once Caldas?

¿Cómo está el historial entre Atlético Nacional vs Once Caldas?

Ranking FIFA: ¿Cómo se miden los puntos y en qué se basa?

Ranking FIFA: ¿Cómo se miden los puntos y en qué se basa?

Lucas Cepeda: ¿Juega el “Superclasico” chileno?

Lucas Cepeda: ¿Juega el “Superclasico” chileno?