La reciente convocatoria de Luis de la Fuente para encarar el Mundial de 2026 trajo consigo una de las noticias más tristes para la comunidad futbolera de la República Dominicana: la ausencia definitiva del lateral izquierdo del FC Barcelona, Alejandro Balde.
El carrilero culé, de 22 años, representa un vínculo directo de orgullo para el país. Hijo de madre dominicana y padre guineano, Balde nunca ha escondido sus raíces caribeñas, convirtiéndose en el futbolista de origen dominicano con mayor cotización en todo el planeta.
Hoy, con un valor de mercado que asciende a los 55 millones de euros según el portal especializado Transfermarkt, el defensor se consolida de forma indiscutible como una de las bajas más valiosas y llamativas en la nómina de la selección española.
¿Por qué se quedó fuera de la cita mundialista?
A diferencia de otros procesos donde fue pieza inamovible (llegando a disputar el Mundial de Qatar 2022 con apenas 19 años), la temporada de Balde ha estado marcada por la irregularidad en la rotación y la feroz competencia en su puesto en la selección nacional.
La decisión de Luis de la Fuente responde estrictamente a un criterio técnico y de rendimiento en el último tramo del año con el conjunto blaugrana. El estratega riojano prefirió apostar por perfiles que cerraron la temporada con mayor regularidad competitiva, dejando al lateral de sangre dominicana fuera de la lista de los 26 elegidos que viajarán a Norteamérica.
A pesar de este duro revés en el plano internacional, el futuro de Balde sigue siendo brillante. Con un contrato a largo plazo en la élite europea con el FC Barcelona y apenas iniciando los mejores años de su carrera física, el lateral sigue siendo la bandera del talento con ascendencia dominicana en el fútbol de más alto nivel mundial.