El Mundial 2026 ha registrado su primer gran colapso en las pizarras de dirección. En una decisión de máxima fisonomía radical que ha sacudido las plataformas informativas del certamen, la Federación Tunecina de Fútbol oficializó el despido inmediato de su director técnico, el francés Sabri Lamouchi, rompiendo sus papeles de trabajo con apenas noventa minutos disputados en el torneo de Norteamérica.
La drástica resolución de la directiva tunecina se maduró contracorriente en las oficinas de la delegación tras la vergonzosa y contundente derrota por 5-1 sufrida ante la Selección de Suecia en el arranque de las operaciones del Grupo F. La parálisis colectiva mostrada por el bloque defensivo africano ante los atacantes escandinavos colmó la paciencia de los federativos, quienes optaron por jalar el gatillo en los despachos en lugar de esperar una reacción natural sobre el césped.
El primer damnificado en las planillas de la FIFA
Con este movimiento relámpago, Lamouchi se indexa de forma negativa en las planillas del torneo como el primer entrenador cesado en pleno desarrollo de la Copa del Mundo 2026. Las autoridades del país mediterráneo se encuentran trabajando contracorriente para estructurar un cuerpo técnico interino de emergencia, con el firme propósito de sanar la psicosis colectiva del vestuario y rescatar los indicadores matemáticos de cara a los exigentes compromisos perimetrales que restan en el calendario del sector.