En una noche marcada por la espectacularidad de la cartelera inaugural en suelo californiano, la escuadra estadounidense impuso su ley de Grandes Ligas en el parqué verde, guiada por un doblete magistral de Folarin Balogun y el broche de oro de Gio Reyna.

Un arranque arrollador en el templo de Inglewood

El pitazo inicial de la Copa del Mundo de la FIFA 2026 en territorio estadounidense no pudo haber tenido un guion más perfecto para los anfitriones. Tras una vibrante ceremonia de apertura que inundó de fisonomía pop los mostradores del Estadio de Los Ángeles con las voces de Katy Perry y Anitta, el conjunto dirigido por Mauricio Pochettino saltó al césped natural —instalado de forma exprés sobre una superficie elevada para cumplir los rigores institucionales— con la firme intención de aplastar los libretos paraguayos desde la primera posesión.

La superioridad utilitaria del ‘Team USA’ se tradujo en las redes en el minuto 7, cuando una genialidad perimetral de Christian Pulisic por la banda izquierda provocó un enredo en las trincheras defensivas que derivó en un autogol del mediocampista guaraní Damián Bobadilla. Paraguay, bajo la pizarra de Gustavo Alfaro, lució completamente superada ante la fisonomía de velocidad física de los locales, quienes asfixiaron la salida sudamericana monopolizando un abrumador 63% de la posesión del esférico.

El show de Folarin Balogun antes del descanso

Con el marcador a su favor, la maquinaria de las barras y las estrellas activó el show de su ariete de Grandes Ligas: Folarin Balogun.

El segundo de la noche (Minuto 31): Pulisic frotó la lámpara nuevamente para habilitar a Balogun, quien definió con un remate clínico dentro del área que batió las manos del arquero Orlando Gill.

La obra de arte (Minuto 45+5): Justo antes del silbatazo que enviaba a las plantillas a las duchas del entretiempo, el delantero recibió una asistencia de Malik Tillman y se inventó un disparo descomunal directo a la escuadra, clavando un lapidario 3-0 que desató la locura en las tribunas californianas.

Reacción guaraní y la sentencia de Gio Reyna

Para el segundo período, la fisonomía del compromiso mostró a una Paraguay herida que intentó adelantar las líneas desde el banquillo, enviando al parqué a hombres de refresco. El esfuerzo de los visitantes rindió frutos al minuto 78, cuando Mauricio Magalhães rompió el celofán estadounidense mandando el balón al fondo de las mallas para descontar un transitorio 3-1 que aportó una dosis extra de drama en la recta final de la cartelera.

Pochettino movió sus fichas utilitarias para congelar el ritmo de juego, dándole juego en la rotación a Ricardo Pepi y Tim Weah. Cuando el partido expiraba en el último minuto del tiempo de descuento, Gio Reyna frotó la lámpara para manufacturar una joya de gol, colocando el 4-1 definitivo en los marcadores de la FIFA y completando una jornada de apertura redonda para prolongar a 20 años el invicto de los norteamericanos en sus debuts de Copas del Mundo.