En 2019, un Lionel Messi que se acercaba a los 35 años soltó una frase que resonó como el principio del fin: “El cuerpo no perdona”. Parecía la declaración natural de un atleta terrenal desgastado por la presión y los kilómetros recorridos. El mundo entero creyó que el declive del “Diez” había comenzado. Qué equivocados estaban.
Siete años después de aquella advertencia, la historia ha demostrado que Messi no hablaba de su propio cuerpo, sino del de sus oponentes. Desde que admitió la dureza de la edad, decidió que fueran otros quienes la sufrieran, hilvanando la etapa más gloriosa de su carrera internacional: el Maracanazo en la Copa América 2021, la inmortalidad en el Mundial de Catar 2022 y un octavo Balón de Oro que terminó por redondear la ironía.
Mientras leyendas contemporáneas como Zinedine Zidane dieron un paso al costado cuando la mente iba más rápido que las piernas, el rosarino rediseñó las leyes de la física sobre el césped: hoy corre menos, pero es más letal; toca menos balones, pero fractura bloques defensivos con la mirada.
Un cumpleaños mundialista y con récord en el bolsillo
Hoy, 24 de junio de 2026, la leyenda celebra sus 39 años de una forma que muy pocos elegidos en la historia del deporte pueden presumir: concentrado en plena Copa del Mundo en Norteamérica, clasificado a los dieciseisavos de final y con el orgullo de haber destronado apenas hace 48 horas al alemán Miroslav Klose para consagrarse como el máximo goleador en solitario de los Mundiales con 18 zarpazos.
Argentina y el mundo celebran la longevidad de un jugador que, lejos de las comodidades del retiro, sigue vistiendo los galones de líder de los vigentes campeones del mundo, comandando la tabla de artilleros del torneo actual con 5 dianas.
Cartelera de Partidos – ¡El Mundial no se detiene hoy!
Mientras la Albiceleste festeja el natalicio de su capitán y prepara el cierre del Grupo J ante Jordania, la acción de la Copa del Mundo 2026 continúa este miércoles con una jornada electrizante de fútbol de alta escuela:
La vieja frase de la pulga necesita una modificación obligatoria: el tiempo y el cuerpo no perdonan a nadie, pero Lionel Messi es el único capaz de gambetear al almanaque.