Hay anécdotas que definen a la perfección la esencia y el carácter de un futbolista. Cuando a Willian Pacho le preguntan por qué utiliza el número 51 en la espalda de su camiseta del Paris Saint-Germain, el defensor responde con una sobriedad conmovedora: es un homenaje a su madre, quien falleció a los 51 años de edad. Esa misma templanza y madurez la traslada al terreno de juego, donde a sus 24 años se ha transformado en una estrella indiscutible de la zaga parisina.

Este sábado 30 de mayo, el defensor zurdo saltará a la cancha del Puskas Arena en Budapest para disputar su segunda final consecutiva de la Liga de Campeones de la UEFA. El PSG, dirigido por Luis Enrique y vigente monarca de Europa, se medirá ante un hambriento Arsenal de Mikel Arteta que buscará levantar su primera ‘Orejona’. Para el chico nacido en Quinindé, este presente idílico corona un trayecto de vida que parecía totalmente inalcanzable.

Desde la violencia de Esmeraldas hasta la élite europea

La infancia de Pacho estuvo marcada por la escasez absoluta en la provincia de Esmeraldas, una zona costera de Ecuador fuertemente golpeada por el narcotráfico y las bandas criminales. Tras dar sus primeros pasos en el fútbol amateur con el Huracán de Quinindé, su vida cambió radicalmente al ser descubierto por los cazatalentos del Independiente del Valle.

El club de las afueras de Quito, reconocido como la cantera más prestigiosa de Ecuador y cuna de figuras como Moisés Caicedo, pulió las condiciones del central. A partir de ahí, su ascenso en el viejo continente fue meteórico:

Bélgica: A los 20 años dio el salto al Atlántico para fichar por el Amberes.

Alemania: En el verano de 2023 se dio a conocer ante toda Europa descollando en la Bundesliga con el Eintracht Fráncfort.

Francia: Su nivel provocó que el PSG desembolsara 45 millones de euros para convertirlo en el primer ecuatoriano en vestir la camiseta del club parisino.

A pesar de las dudas iniciales de la prensa por su elevado costo y su cartel de jugador poco conocido para el gran público, Pacho asumió la responsabilidad de cubrir la baja por lesiones de Presnel Kimpembe y se adueñó del puesto.

El elogio de Marquinhos y la gloria en la Champions

El punto de inflexión para el ecuatoriano llegó durante la campaña de la Champions League del año pasado, consolidándose como titular inamovible tras una soberbia actuación ante el Liverpool. Desde ese instante, la dupla compuesta por Pacho y el brasileño Marquinhos se volvió inamovible, guiando al PSG a ganar la final ante el Inter de Milán, lo que convirtió a Pacho en el primer futbolista de Ecuador en alzar la Copa de Europa.

La química entre ambos defensores es el gran pilar de la escuadra francesa:

“Marquinhos es una persona increíble. Me ha apoyado desde el primer día. El hecho de que hable español ha sido crucial para mí. Me ayuda a entender el juego, a anticiparme y a colocarme bien”, confesó Pacho.

La confianza es tan plena y mutua que el propio capitán brasileño no ha dudado en describir públicamente a su compañero de mil batallas como el mejor defensa del mundo. Aunque la presente edición de la Champions les ha exigido al máximo, sufriendo la presión en semifinales ante el Bayern de Múnich, la sincronización táctica de ambos centrales para aplicar la línea del fuera de juego y su fortaleza física los mantiene a las puertas de revalidar el trono continental.