La fisonomía de la Copa del Mundo de la FIFA 2026 sigue esculpiendo páginas doradas en los rectángulos norteamericanos. En la tanda de los cuartos de final escenificada en un pletórico SoFi Stadium de Los Ángeles —que lució un búnker de celebridades en los palcos con figuras como Brad Pitt, Noel Gallagher, Javier Bardem y Penélope Cruz—, la Selección de España timbró su pasaporte a la ronda de los cuatro mejores del planeta al batir de forma dramática por 2-1 a la Selección de Bélgica, emulando la gesta histórica de Sudáfrica 2010.

Las pizarras de Luis de la Fuente operaron con una lucidez quirúrgica desde los bloques de arrancada. La inclusión de Fabián Ruiz en las planillas titulares en detrimento de Pedri funcionó a la perfección. Impulsados por la rebeldía callejera de un Lamine Yamal que está a solo tres días de celebrar sus 19 años de vida, los ibéricos rompieron el celofán en la primera mitad: Dani Olmo sacó un misil perimetral que Thibaut Courtois repelió a medias, dejando el esférico a merced de un Fabián Ruiz que la mandó a guardar para decretar el 1-0 parcial.

El fin del récord de Unai Simón y el calvario de Courtois

Bélgica, golpeada desde el calentamiento por la sorpresiva baja de su capitán Youri Tielemans por dolencias físicas, apeló al orgullo institucional en la segunda parte. El estratega belga mandó a la grama a Romelu Lukaku bajo un ensordecedor abucheo de las gradas, logrando igualar las acciones por la vía aérea. Charles De Ketelaere madrugó en la marca al juvenil Pau Cubarsí y conectó un testarazo implacable para el 1-1.

Ese testarazo tuvo un impacto demoledor en las planillas de la FIFA: detuvo en 650 minutos la racha de imbatibilidad de Unai Simón, consagrándolo de todas formas como el arquero con el récord absoluto invicto en toda la historia de las Copas del Mundo. Minutos después, la tragedia se cebó con el arco belga cuando Thibaut Courtois se rompió el muslo izquierdo en una acción fortuita, obligándolo a abandonar el campo entre lágrimas en la fracción 71 para cederle el testigo al novato Senne Lammens.

La resurrección de Merino en el suspiro de gala

Cuando las casas de apuestas daban por hecho el laberinto del tiempo extra, Luis de la Fuente movió el tablero en el minuto 86 dándole entrada a su amuleto predilecto, Mikel Merino. Solo 120 segundos después, en la fracción 88, el central Pau Cubarsí se redimió de su error previo al sacar un violento remate de media distancia; el portero emergente Lammens dejó el rebote corto en el área chica y Mikel Merino apareció como un fantasma perimetral para empujarla al fondo de las mallas, desatando la histeria colectiva de la Furia Roja.

Con este salvaje triunfo, Merino repite su biografía de deidad en este verano norteamericano, recordando que ya había vacunado en el minuto 91 a la Portugal de Cristiano Ronaldo en los octavos de final. Las planillas oficiales dictan que España se medirá este martes 14 de julio en el estadio de Dallas ante la Francia de Kylian Mbappé por el boleto a la gran final del 19 de julio. Mientras el búnker de la NBA procesa el falso rumor de la “Cupcake Lady” sobre LeBron James y el patio dominicano celebra los 48.67 segundos de Marileidy Paulino en Mónaco, las pizarras de la Copa del Mundo confirman que la corona se pelea strike por strike.