El Benito Villamarín abrirá sus puertas este jueves 24 de abril a las 16:30 para recibir un partido crucial entre dos clubes con metas completamente opuestas. Real Betis, que quiere mantenerse en puestos europeos, enfrentará al colista Real Valladolid, urgido de sumar para escapar del descenso. Con las alineaciones ya confirmadas por ambos entrenadores, se espera un duelo táctico y emocional, donde cada movimiento contará.

Betis, con una apuesta ofensiva para seguir soñando

Manuel Pellegrini ha optado por su habitual esquema 4-2-3-1, alineación que le ha dado equilibrio y profundidad en ataque a lo largo de la temporada. La gran novedad es la inclusión de Cucho Hernández como único delantero, con el respaldo ofensivo de Antony, Abde Ezzalzouli e Isco, que tendrá libertad creativa en el mediocampo.

En la zona de recuperación aparecen Johnny Cardoso y Pablo Fornals, quienes combinan intensidad y buen pie, mientras que la defensa estará formada por Marc Bartra, Natan y Romain Perraud, custodiados por el veterano Adrián San Miguel bajo los tres palos.

El Betis no contará con Diego Llorente, Cedric Bakambu, Ezequiel Ávila ni Marc Roca, todos fuera por lesión o molestias físicas. Sin embargo, el plantel bético mantiene profundidad en el banquillo con nombres como William Carvalho, Giovani Lo Celso, Héctor Bellerín y Youssouf Sabaly, listos para aportar si el partido se complica.

Once inicial del Real Betis:
Adrián; Bartra, Natan, Perraud; Cardoso, Fornals; Ruibal, Isco, Antony, Abde; Cucho Hernández.
DT: Manuel Pellegrini.

Valladolid sale con línea de cinco medios y mucha cautela

Por su parte, Álvaro Rubio se decanta por una formación 4-1-4-1, claramente pensada para resistir y buscar salidas rápidas. Andre Ferreira estará en la portería, acompañado por una defensa de cuatro integrada por Antonio Candela, Joseph Aidoo, Javier Sánchez y Adam Aznou.

En el medio, el pivote será el croata Stanko Juric, quien intentará contener el juego creativo del Betis. Más adelante estarán Florian Grillitsch, Chuky San José, Raúl Moro y Darwin Machís, con la misión de generar juego en campo rival. Como único punta, el elegido es Juan Latasa, un delantero de gran despliegue físico.

Valladolid llega con bajas importantes como Karl Hein, Henrique Silva y Kenedy, pero tendrá en el banco alternativas como Luis Pérez, Iván Sánchez, Marcos André y Selim Amallah, jugadores que podrían dar un giro al partido si las circunstancias lo requieren.

Once inicial del Real Valladolid:
Ferreira; Candela, Aidoo, Javi Sánchez, Aznou; Juric; San José, Grillitsch, Machís, Raúl Moro; Latasa.
DT: Álvaro Rubio.

Un enfrentamiento con historia y necesidades urgentes

Este duelo será mucho más que un simple partido de jornada. El Real Betis, ubicado en la sexta posición con 51 puntos, no puede permitirse errores si quiere asegurar su presencia en competiciones europeas. El equipo verdiblanco ha ganado ocho veces como local esta temporada, pero también ha cedido puntos en cinco empates y tres derrotas en casa.

En cambio, el Real Valladolid se presenta con un panorama dramático: ocupa el último puesto con 16 unidades, ha perdido la mayoría de sus partidos como visitante y suma la friolera de 76 goles en contra en lo que va del torneo. Ganar en el Villamarín sería un verdadero golpe de efecto en su intento por mantenerse en Primera División.

La atmósfera del Benito Villamarín, factor decisivo

Con capacidad para 60,720 espectadores, el estadio sevillano se espera lleno para acompañar al equipo de Pellegrini en este tramo crucial de la temporada. El empuje de su gente ha sido determinante en partidos pasados y podría ser una de las claves para imponerse a un Valladolid que ya ha caído en sus últimas visitas a Heliópolis.

Con los onces ya definidos y la tensión en aumento, todo está listo para que ruede el balón en el Benito Villamarín. El Real Betis quiere asegurar su billete a Europa y cerrar con firmeza una temporada positiva. Por el contrario, el Real Valladolid encara este encuentro como una de sus últimas oportunidades para sobrevivir en LaLiga. En el juego del todo o nada, cada decisión cuenta, y el jueves puede ser determinante para el destino de ambos clubes.