La derrota de Argentina ante España en la final del Mundial 2026 no terminó con el pitazo final. El partido disputado en el MetLife Stadium quedó marcado también por un enfrentamiento ocurrido después del encuentro, una situación que llevó a la FIFA a imponer fuertes sanciones a integrantes de la selección argentina y a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
La FIFA confirmó este viernes 21 de agosto las decisiones de su Comité Disciplinario, que investigaba los incidentes registrados al término de la final. Entre las sanciones más severas se encuentra la impuesta a Leandro Paredes, quien deberá cumplir una suspensión de 10 partidos, mientras que Nahuel Molina fue castigado con siete encuentros. Ambos futbolistas también recibieron una multa económica de 90,000 dólares.
El incidente se produjo después de que España se proclamara campeona mundial al imponerse 1-0 a Argentina con un gol de Ferran Torres durante el tiempo extra. De acuerdo con el relato publicado por Sports Illustrated, Molina fue señalado como el detonante de la pelea al chocar con Rodri cuando el futbolista español atravesaba el campo para celebrar con sus compañeros.
A partir de ese momento, la situación escaló rápidamente. Paredes protagonizó uno de los episodios más graves al agarrar por el cuello a Eric García y posteriormente derribar a Gavi. Las imágenes del enfrentamiento provocaron críticas debido a que el altercado ocurrió inmediatamente después de la definición del campeonato, cuando España debía comenzar sus celebraciones.
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— 🇦🇷 Selección Argentina ⭐⭐⭐ (@Argentina) August 19, 2026
Las sanciones de FIFA no se limitaron a Paredes y Molina. Thiago Almada y el español Gavi recibieron una suspensión de un partido cada uno, además de multas de 30,000 dólares. El cuerpo técnico argentino también fue afectado: Roberto Ayala, integrante del equipo de trabajo de la selección, fue suspendido durante tres encuentros y recibió igualmente una multa de 30,000 dólares.
La AFA, por su parte, recibió una multa de 321,000 dólares. FIFA justificó la sanción por distintas infracciones contempladas en su Código Disciplinario. Entre ellas figuran el uso de un evento deportivo para demostraciones de naturaleza no deportiva, la conducta indebida del equipo, actos de discriminación y abuso racista relacionados con cánticos y gestos de sus aficionados, además de cuestiones vinculadas con el orden y la seguridad en los estadios.
Una parte de la sanción económica está relacionada con un episodio ocurrido antes de la final. Después de la victoria argentina sobre Inglaterra en las semifinales, integrantes del conjunto sudamericano llevaron al campo una pancarta con el mensaje “Las Malvinas son Argentinas”, en referencia a la disputa territorial entre Argentina y el Reino Unido por las islas Falkland, conocidas en Argentina como Islas Malvinas.
Para FIFA, ese tipo de manifestación se encuadra dentro de las conductas de naturaleza no deportiva contempladas en su reglamento disciplinario. La decisión, por tanto, no se refiere exclusivamente a los incidentes ocurridos después de la final, sino que engloba otros comportamientos registrados durante el torneo.
La reacción argentina tampoco terminó con las sanciones. Un día antes de que FIFA hiciera públicas sus decisiones, la Asociación del Fútbol Argentino difundió en la red social X un video en el que cuestionó lo que calificó como una “campaña anti-Argentina” durante el Mundial.
El material audiovisual utilizó imágenes de distintos momentos de la competición acompañadas por música emotiva y un mensaje reivindicativo sobre el recorrido del equipo. La narración destacó que Argentina había alcanzado nuevamente una final pese a las dificultades y recordó especialmente la eliminación de Inglaterra en semifinales.
El mensaje presentado por la AFA defendió el desempeño del conjunto dirigido por su cuerpo técnico y sostuvo que el equipo había competido hasta el final pese a las circunstancias que, según su interpretación, rodearon su participación en el torneo.
La postura pública de la federación añadió tensión a un episodio que ya había generado controversia. Mientras FIFA decidió sancionar las conductas consideradas contrarias a su reglamento, la AFA optó por reivindicar el recorrido de la selección y presentar su participación en el Mundial desde una perspectiva de resistencia frente a lo que describió como una campaña en su contra.
En el plano deportivo, sin embargo, las consecuencias más concretas recaen ahora sobre los futbolistas sancionados. La suspensión de 10 partidos para Paredes y la de siete encuentros para Molina representan castigos significativos, mientras que Almada deberá cumplir un partido de suspensión.
El caso también deja una advertencia sobre los límites disciplinarios que FIFA pretende aplicar incluso después de que finalice un partido. La celebración de España quedó interrumpida por el enfrentamiento y el incidente terminó generando consecuencias que van mucho más allá de aquella noche en el MetLife Stadium.
Argentina cerró el Mundial como subcampeona, pero las sanciones de FIFA han prolongado la polémica después del torneo. El organismo rector del fútbol mundial dejó clara su respuesta mediante castigos individuales, multas económicas y una sanción considerable para la federación argentina, convirtiendo el comportamiento posterior a la final en uno de los episodios más controvertidos del campeonato.