Una elección que sacude Europa
El nombre de Alejandro Garnacho ha sido uno de los más comentados en este mercado de pases. Durante semanas su futuro estuvo rodeado de incertidumbre, pero en las últimas horas el argentino dejó en claro su camino: quiere mudarse a Londres y vestir la camiseta del Chelsea.
Según reveló el periodista Fabrizio Romano, Garnacho rechazó en las últimas 48 horas una oferta formal del Bayern Múnich, club que buscaba sumarlo para reforzar su ataque en la Bundesliga. La negativa sorprendió a más de uno, pero evidencia una postura firme: el atacante pretende continuar en la Premier League.
Chelsea, destino elegido
Las conversaciones entre el Chelsea y el Manchester United avanzan con la intención de sellar el traspaso en los próximos días. El jugador ya habría acordado sus condiciones personales con el club londinense, restando únicamente la definición de los términos económicos entre instituciones.
El cambio de aire se presenta como una necesidad urgente para Garnacho, que no disputa un partido oficial desde el 21 de mayo, cuando el United cayó en la final de la Europa League frente al Tottenham. Desde entonces quedó relegado por el entrenador Rúben Amorim, con quien atravesó desencuentros que precipitaron su salida.
Impacto en la Selección Argentina
La decisión de Garnacho también tiene un trasfondo relacionado con su deseo de recuperar protagonismo internacional. Lionel Scaloni no lo convocó para la próxima doble fecha de Eliminatorias en septiembre, lo que significará su tercera ausencia consecutiva en la lista de la Selección Argentina.
De cara al Mundial 2026, el delantero sabe que necesita continuidad y minutos de calidad para volver a ganarse la confianza del cuerpo técnico. En ese sentido, su apuesta por el Chelsea aparece como un movimiento estratégico para relanzar su carrera.
Ruptura con la afición del United
Mientras tanto, la relación entre Garnacho y los hinchas del Manchester United parece deteriorarse sin remedio. El pasado fin de semana, durante la derrota ante el Arsenal en Old Trafford, los fanáticos dejaron un mensaje contundente: vandalizaron una gigantografía del argentino en uno de los murales del estadio, tachando su rostro como símbolo de descontento.
Un gesto que refleja el final de un vínculo que parecía prometedor, pero que se fue desgastando con el paso de los meses y que ahora se encamina a una despedida definitiva.