La Selección de Haití asume su participación mundialista bajo una realidad financiera sumamente austera, operando en un tablero económico diametralmente opuesto al de gigantes como Brasil.
Valor total estimado de la plantilla: €42.20 millones de euros.
El monopolio de una estrella: El mediocampista de los Wolves de la Premier League inglesa, Jean Ricner Bellegarde, es el dueño absoluto de las finanzas haitianas. Tasado en €16.00 millones, él solo representa casi el 40% de la valoración de mercado de toda su selección.
El abismo por debajo del millón: Descontando a Bellegarde y al delantero Wilson Isidor (Sunderland – €3.50M), el resto del plantel vive un panorama bursátil muy discreto. Nombres clave de la zaga como Ricardo Adé (LDU Quito) o el atacante Duckens Nazon (Esteghlal de Irán) cotizan en el estricto rango de los €400 mil a €700 mil de euros.
Curiosidad del mapa amateur: El mediocampista Woodensky Pierre, único convocado del Violette Athletic Club de la liga local haitiana, registra un valor simbólico menor a los €75 mil de euros debido a la inactividad y crisis del torneo de su país.
Veredicto del bolsillo: Haití cierra la tabla económica del Grupo C. Cuesta 24 veces menos que la plantilla de Brasil, presentándose como el rival con menos recursos en la pizarra de Transfermarkt.
El balance financiero del Grupo C
El plano económico del Grupo C exhibe una de las polarizaciones más profundas de todo el certamen, liderado de forma imperial por Brasil y su colosal plantilla de €1,025.00 millones , un transatlántico financiero impulsado por los €180.00 millones de Vinícius Jr.. Detrás de la potencia sudamericana se establece una disputada clase media-alta comandada por Marruecos (€365.40 millones) y apuntalada por el cotizado mediapunta del Real Madrid, Brahim Díaz (€45.00M) , que supera visiblemente el compacto monedero de Escocia (€278.50 millones) , escuadra que de todas formas presume del músculo comercial de figuras de la Premier League como Andy Robertson y John McGinn (€35.00M cada uno). En el extremo opuesto habita la humilde delegación de Haití (€42.20 millones) ; la “Cenicienta” del bolsillo en esta zona cuesta 24 veces menos que el gigante brasileño y vive bajo el absoluto monopolio financiero de Jean Ricner Bellegarde (€16.00M) , reflejando un sector donde el favoritismo bursátil es indiscutible, pero donde la intensidad física británica y la rebeldía técnica africana prometen desafiar los presupuestos sobre el terreno de juego