El balompié de Japón vive la época de mayor bonanza financiera de su historia reciente, presentándose al certamen internacional con números de mercado sin precedentes en la confederación asiática.

Valor total estimado de la plantilla: €265.80 millones de euros.

El Rey Samurái de la Bolsa: El desequilibrante atacante de la Real Sociedad española, Takefusa Kubo, comanda de manera absoluta las finanzas de su país, ostentando una cotización de mercado que alcanza los €60.00 millones.

El podio millonario: El defensor central Hiroki Ito, tras consolidar su estatus en el Bayern Múnich de Alemania, amarra el segundo peldaño bursátil tasado en €30.00 millones, mientras que el delantero Ayase Ueda (Feyenoord) se adjudica la tercera plaza con €22.00 millones.

Curiosidad del bloque del Ajax: La zaga nipona se ve robustecida financieramente por el doble movimiento de mercado que llevó a Takehiro Tomiyasu y Ko Itakura a unirse al Ajax de los Países Bajos; ambas piezas promedian una tasación compacta de €15.00 millones cada uno.

La base local de bajo costo: En contraste con el brillo europeo, el legendario defensor Yuto Nagatomo (FC Tokyo), a sus 39 años, cierra el listado comercial con una tasación de mercado de apenas €300 mil de euros.

El panorama económico del Grupo F exhibe una polarización colosal en las pizarras bursátiles, liderado de forma imperial por Países Bajos con una imponente plantilla valorada en €845.50 millones, un imperio financiero sustentado en los registros de sus figuras Teun Koopmeiners (€65.00M) y Frenkie de Jong (€60.00M). Detrás del gigante de la Oranje se establece una clase media-alta de inmenso cuidado comandada por Suecia (€435.20 millones), escuadra escandinava que presume del activo ofensivo más valioso del sector con el ariete Viktor Gyökeres (€85.00M), superando visiblemente la bolsa comercial de Japón (€265.80 millones), combinado nipón que de todas formas defiende un mercado muy potente impulsado por el boom de Takefusa Kubo (€60.00M). En el extremo más austero habita la humilde delegación de Túnez (€44.15 millones); la auténtica “Cenicienta” del monedero en esta zona cuesta veinte veces menos que el combinado holandés y vive bajo el absoluto monopolio monetario de Ellyes Skhiri (€13.00M), reflejando un sector donde el favoritismo financiero es evidente en los números de las agencias mundiales, pero donde la tremenda dinamita sueca y la impecable sincronía samurái prometen desafiar los presupuestos multimillonarios sobre el terreno de juego.