La Selección de Egipto se presenta en el certamen exhibiendo un ecosistema bursátil fascinante y sumamente polarizado, donde coexisten superestrellas mundiales tasadas en lo más alto de Inglaterra con una masiva estructura local de costo regional.

Valor total estimado de la plantilla: €148.50 millones de euros.

El Faraón de los Millones: El atacante estrella del Liverpool inglés, Mohamed Salah, sigue siendo el rey absoluto de las finanzas de su país. Tasado firmemente en €40.00 millones de euros, él solo carga con una parte sustancial de la valoración total de la plantilla.

El podio de las figuras inglesas: Su socio de ataque, Omar Marmoush, tras su espectacular mudanza al Manchester City, se adjudica el segundo puesto bursátil tasado en unos imponentes €35.00 millones, mientras que el atacante juvenil de la filial del Barcelona, Hamza Abdelkarim, amarra el tercer peldaño cotizando en unos espectaculares €12.00 millones.

Curiosidad del abismo local de Al Ahly: Sacando a sus tres estrellas del ataque y al defensor Mohamed Abdelmonem (Niza – €9.00M), el resto de la nómina egipcia vive una realidad económica muy discreto. Nombres icónicos del plano africano como Marwan Attia o Emam Ashour promedian un costo estricto de entre €1.00M y €1.80 millones de euros.

Extremo inferior: El guardameta de recambio Mohamed Alaa (El Gouna) cierra las estimaciones financieras fijando una ficha económica de €350 mil euros.

El panorama económico del Grupo G exhibe una de las polarizaciones más profundas de la fase de grupos, liderado de forma imperial en la cima bursátil por Bélgica con una imponente plantilla valorada en €512.40 millones, un imperio financiero sustentado en los registros individuales de su joya Jeremy Doku (€65.00M) y el despliegue de Amadou Onana (€50.00M). Un escalón por debajo se sitúa el combinado de Egipto (€148.50 millones), escuadra de los Faraones que presume del masivo cartel en la Premier League inglesa de sus atacantes Mohamed Salah (€40.00M) y Omar Marmoush (€35.00M), superando visiblemente la bolsa comercial de Irán (€54.30 millones), conjunto del Golfo que de todas formas defiende un mercado muy competitivo impulsado por el delantero del Inter de Milán, Mehdi Taremi (€10.00M). En el extremo más austero habita la humilde delegación de Nueva Zelanda (€26.40 millones); la auténtica “Cenicienta” del monedero en esta zona cuesta veinte veces menos que el combinado belga y vive bajo el absoluto monopolio monetario de su goleador Chris Wood (€7.00M), reflejando un sector donde el favoritismo financiero es evidente en los números de las agencias mundiales, pero donde el desequilibrio eléctrico egipcio y la gran resistencia táctica de los iraníes prometen desafiar los presupuestos millonarios sobre el terreno de juego.