Irán asume su participación mundialista operando bajo una lógica económica muy tradicional: carecen de grandes presupuestos combinados, pero consolidan una clase media sumamente competitiva en el Golfo y una estrella instalada en la élite de Italia.
Valor total estimado de la plantilla: €54.30 millones de euros.
El dueño absoluto de las finanzas: El delantero centro del Inter de Milán, Mehdi Taremi, es el líder indiscutible de la economía del Team Melli. Tasado en unos competitivos €10.00 millones de euros, es la carta de presentación bursátil de su país.
Los perseguidores del Golfo: El extremo Mehdi Ghayedi (Al-Nasr de EAU) se adjudica la segunda plaza financiera cotizando en €4.50 millones, mientras que el extremo Mohammad Mohebbi (Rostov de Rusia) amarra el tercer lugar tasado en €3.80 millones.
Curiosidad de la brecha de veteranía: El histórico capitán y lateral izquierdo Ehsan Hajsafi (AEK Atenas), a pesar de comandar los hilos futbolísticos en el terreno de juego, ostenta una tasación de mercado modesta de €600 mil euros debido a su veteranía, abriendo una notable brecha ante jóvenes defensores como Milad Mohammadi (€2.20M).
Veredicto bursátil: Irán se establece en la tercera plaza económica del grupo, despegándose con comodidad del humilde monedero neozelandés, pero quedando muy lejos del potencial financiero de Bélgica o Egipto.
El panorama económico del Grupo G exhibe una de las polarizaciones más profundas de la fase de grupos, liderado de forma imperial en la cima bursátil por Bélgica con una imponente plantilla valorada en €512.40 millones, un imperio financiero sustentado en los registros individuales de su joya Jeremy Doku (€65.00M) y el despliegue de Amadou Onana (€50.00M). Un escalón por debajo se sitúa el combinado de Egipto (€148.50 millones), escuadra de los Faraones que presume del masivo cartel en la Premier League inglesa de sus atacantes Mohamed Salah (€40.00M) y Omar Marmoush (€35.00M), superando visiblemente la bolsa comercial de Irán (€54.30 millones), conjunto del Golfo que de todas formas defiende un mercado muy competitivo impulsado por el delantero del Inter de Milán, Mehdi Taremi (€10.00M). En el extremo más austero habita la humilde delegación de Nueva Zelanda (€26.40 millones); la auténtica “Cenicienta” del monedero en esta zona cuesta veinte veces menos que el combinado belga y vive bajo el absoluto monopolio monetario de su goleador Chris Wood (€7.00M), reflejando un sector donde el favoritismo financiero es evidente en los números de las agencias mundiales, pero donde el desequilibrio eléctrico egipcio y la gran resistencia táctica de los iraníes prometen desafiar los presupuestos millonarios sobre el terreno de juego.