La Selección de Irak salta a la palestra internacional operando bajo una realidad presupuestaria sumamente compacta y austera, careciendo de las billeteras rutilantes de sus rivales de zona.

Valor total estimado de la plantilla: €18.60 millones de euros.

El dueño absoluto de las finanzas: El talentoso mediocampista del FC Utrecht de los Países Bajos, Zidane Iqbal, comanda de manera imperial la economía del Team Melli. Tasado firmemente en €4.50 millones de euros, él solo representa la cuarta parte del valor de todo su equipo.

El Top bursátil: El ariete Ali Al-Hamadi (Ipswich Town inglés) ocupa la segunda plaza financiera con una ficha de €2.80 millones, mientras que el defensor Merchas Doski (Viktoria Plzen checo) amarra el tercer lugar con €1.50 millones.

El abismo local por debajo del millón: Descontando a sus tres legionarios europeos, las restantes 23 piezas del plantel (pertenecientes al circuito doméstico de Irak) promedian valores sumamente bajos, moviéndose estrictamente en un rango de entre €200 mil y €450 mil de euros. Es la plantilla más barata del grupo por un margen sideral.

El panorama económico del Grupo I exhibe una de las polarizaciones más brutales de la fase de grupos, liderado de forma imperial en la cima bursátil por Francia con una colosal e histórica plantilla valorada en €1,185.00 millones, un imperio financiero impulsado por la tasación estratosférica de su astro Kylian Mbappé (€180.00M) y la solidez de William Saliba (€80.00M). Un escalón por debajo se sitúa el combinado de Noruega (€485.60 millones), escuadra escandinava que presume del colíder del monedero mundial con el androide Erling Haaland (€180.00M) y la ingeniería de Martin Ødegaard (€85.00M), superando visiblemente la bolsa comercial de Senegal (€284.50 millones), conjunto africano que de todas formas defiende un mercado muy potente impulsado por el delantero del Bayern Múnich, Nicolas Jackson (€45.00M). En el extremo más austero habita la humilde delegación de Irak (€18.60 millones); la auténtica “Cenicienta” del bolsillo en esta zona cuesta sesenta veces menos que el combinado francés y vive bajo el absoluto monopolio monetario de Zidane Iqbal (€4.50M), reflejando un sector donde el favoritismo financiero es evidente en los papeles, pero donde el brutal fuego goleador noruego y la gran resistencia física de los de la Teranga prometen desafiar los presupuestos millonarios sobre el terreno de juego.