El City, fuera del Mundial de Clubes y con preguntas en el aire
Lo que se vivió en Orlando fue mucho más que una derrota. El Manchester City, reciente campeón de Europa y potencia del fútbol mundial, cayó por 4-3 ante Al-Hilal en un encuentro cargado de emociones y que marcó la primera eliminación de un equipo europeo a manos de un club asiático en un certamen oficial. El golpe fue tan fuerte como inesperado, y el primero en asumirlo fue Pep Guardiola, que no esquivó responsabilidades y habló con crudeza en la conferencia post partido.
El final de un ciclo, ¿más cerca?
Con un rostro serio y el tono calmo que lo caracteriza, Guardiola dejó en claro que, aunque se mantiene al frente del equipo, es consciente de que nada es eterno.
“Ganamos seis ligas en siete años, llegamos siempre a instancias decisivas en Europa… pero esto es fútbol. En otros clubes, como el Barça o el Madrid, probablemente ya me habrían despedido”, afirmó sin rodeos.
El mensaje resonó con fuerza tanto en Inglaterra como en España. No por la comparación directa con sus ex rivales, sino por la autocrítica implícita de un entrenador que rara vez se permite bajar la guardia en público.
Un proyecto millonario que no alcanzó las expectativas
El City llegaba a este Mundial de Clubes con altas aspiraciones. En los últimos mercados, el club había invertido más de 340 millones de euros en nombres como Rayan Cherki, Tijjani Reijnders, Aït-Nouri, Nico González y otros jóvenes talentos. Y si bien superaron la fase de grupos con autoridad —goleadas incluidas sobre Al Ain, Wydad y Juventus—, el desenlace fue impensado: un partido frenético y descontrolado ante Al-Hilal que terminó con la eliminación.
“Teníamos la sensación de estar bien, incluso había una energía positiva entre los jugadores y el cuerpo técnico. Pero nos vamos a casa. Este torneo exige mucho, y no estuvimos a la altura en el momento clave”, reflexionó Guardiola.
Un cierre de temporada lejos del ideal
El curso 2024/25 fue, en líneas generales, irregular para el equipo ciudadano. Más allá del título simbólico de la Community Shield, el City no logró imponerse en ninguno de los torneos grandes: fue tercero en la Premier League, perdió la FA Cup, quedó afuera tempranamente de la Champions ante Real Madrid, y ahora cayó en octavos en el Mundial de Clubes.
Si bien no fue su peor año estadísticamente (en su primera temporada, Guardiola no ganó nada), sí se percibe un desgaste que preocupa en la interna del club. La salida de piezas clave del cuerpo técnico, como Juanma Lillo, Carlos Vicens e Íñigo Domínguez, marca un cambio de etapa.
“Perderé a gente muy cercana, pero también llegará sangre nueva. Y eso nos va a refrescar”, agregó Pep, aludiendo a una renovación que ya está en marcha.
El futuro, en manos del presente
A pesar del tropiezo, la continuidad de Guardiola no parece estar en riesgo inmediato en el Etihad. El club aún confía en su proceso, aunque las señales son claras: el ciclo más exitoso en la historia del Manchester City podría estar acercándose a su última vuelta.
Mientras los directivos piensan en la planificación de la próxima temporada, Guardiola tendrá tiempo para recomponer su propuesta futbolística, redefinir objetivos y, sobre todo, recuperar la mística de un equipo que, aunque poderoso, lució vulnerable en el momento menos pensado.
Noticias relacionadas
Del dolor a la gloria: Marcos Leonardo brilló ante el City tras una dura lucha familiar
Al límite: Colapinto sigue en Alpine, pero su continuidad pende de un hilo
Estalla la interna en el Inter: Calhanoglu cruzó fuerte a Lautaro y la crisis se profundiza
Boca pone primera tras el Mundial: Rojo dice adiós, Russo redefine el plantel y Paredes está al caer