La Copa del Mundo de la FIFA 2026 sigue demostrando que la brecha futbolística global se ha reducido al mínimo en las instancias de eliminación directa. En un vibrante e infartante compromiso correspondiente a los dieciseisavos de final disputado en el Atlanta Stadium este jueves 2 de julio, la Selección de Inglaterra tuvo que sufrir al extremo para revertir un marcador adverso y terminar derrotando por 2-1 a una combativa Selección de la República Democrática del Congo, evitando lo que hubiese sido uno de los fracasos más sonados de la historia moderna del balompié británico.

El planteamiento táctico diseñado por el estratega de los africanos, Sébastien Desabre, tomó por sorpresa por completo al esquema de Thomas Tuchel en el amanecer del cotejo. Corría apenas el minuto 7 de la primera mitad cuando un preciso centro enviado desde la banda derecha superó la tibia marca del lateral Djed Spence, permitiendo que Brian Cipenga apareciera completamente libre de marcas por el segundo poste para batir con un disparo cruzado al guardameta Jordan Pickford, desatando la locura en el banquillo congoleño con el 1-0. A partir de ese instante, Inglaterra monopolizó la posesión del balón y volcó todas sus armas al ataque, pero se topó con una muralla infranqueable llamada Lionel Mpasi. El portero africano firmó la noche de su vida al ahogar el grito de gol en dos cabezazos a Jude Bellingham y un mano a mano a Harry Kane, mientras que el defensor Aaron Wan-Bissaka salvó un remate de Marcus Rashford sobre la mismísima línea de gol.

La rebelión africana cede ante el olfato de Kane

En el complemento, la tónica del partido no varió. Los “Tres Leones” mantuvieron el asedio absoluto sobre el área rival, pero la zaga del Congo resistía con uñas y dientes, e incluso Yoane Wissa estuvo a nada de liquidar el pleito con un contragolpe que se estrelló en el vertical de Pickford. La paridad y el alivio para el combinado europeo llegaron finalmente al minuto 30 de la segunda parte: el mediocampista Declan Rice inició la jugada con un servicio profundo, el ingresado Anthony Gordon recentró la pelota al corazón del área chica y Harry Kane conectó un fiero frentazo para romper la resistencia de Mpasi y decretar el angustioso 1-1.

Lejos de conformarse con el tiempo extra, el cuadro de Tuchel aprovechó el envión anímico y asestó el golpe de gracia al minuto 41. Jude Bellingham sacó un potente disparo de media distancia que Mpasi logró rechazar con dificultades; no obstante, el instinto matador de Harry Kane le permitió capturar el rebote defensivo, recortar hacia adentro para eludir a su marcador y fusilar las redes con un derechazo inapelable que selló el definitivo 2-1 en la pizarra, desatando la algarabía en las tribunas.

Cita de honor ante el “Tri” en el Coloso de Santa Úrsula

Con este ajustado y agónico triunfo en el bolsillo, la delegación de Inglaterra empaca de inmediato sus maletas con rumbo al territorio mexicano para afrontar un duelo con aroma a clásico mundialista. Los británicos se medirán cara a cara ante la Selección de México en la ronda de octavos de final este sábado 4 de julio en el histórico y ensordecedor Estadio Azteca.

El cuadro mexicano, que viene de descansar tras su brillante clasificación de media semana, espera hacer valer el factor de la localía y la altitud de la Ciudad de México para tumbar a uno de los grandes candidatos al título. Por su parte, Tuchel y sus muchachos saben que deberán corregir de forma urgente las desatenciones en la línea defensiva mostradas ante los congoleños si pretenden salir con vida de la plaza más hostil y pasional de toda la Concacaf.