Por primera vez desde su fundación en el año 1996, la Major League Soccer (MLS) ha tomado la decisión sin precedentes de poner en pausa el desarrollo de su temporada regular para cederle por completo el protagonismo a la Copa del Mundo de la FIFA. Este parón histórico se extenderá por un periodo de siete semanas, coincidiendo de forma directa con un torneo que se celebrará de manera conjunta en sus tierras y que utilizará varios de sus recintos deportivos más emblemáticos.
La liga —que está compuesta actualmente por 27 clubes de los Estados Unidos y tres de Canadá— bajó la persiana de sus canchas oficiales el pasado domingo. El cierre de esta etapa previa al Mundial llegó acompañado de un fuerte susto para los fanáticos, luego de que el astro argentino Lionel Messi tuviera que ser sustituido en el Inter Miami tras sufrir una inoportuna lesión en los isquiotibiales.
El fin de una larga tradición de no detenerse
Históricamente, la MLS se ha caracterizado por jugar en año natural y por mostrarse sumamente reacia a detener sus calendarios competitivos. Su postura ante otros torneos internacionales se resume en los siguientes puntos:
Ediciones anteriores: Durante las Copas del Mundo de Rusia 2018, Brasil 2014 y Sudáfrica 2010, la liga norteamericana apenas detuvo sus actividades por un lapso cercano a las dos semanas para no chocar con la fase de grupos.
Indiferencia total: En las citas mundialistas de Alemania 2006, Corea del Sur y Japón 2002, y Francia 1998, el torneo local continuó su curso regular sin alterar sus jornadas de juego.
El ajuste de 2022: Para el Mundial de Catar, la gerencia optó por adelantar el desenlace de su campaña para evitar coincidir en fechas con el certamen invernal.
En este 2026, la realidad geográfica ha obligado al comisionado a decretar un parón obligatorio debido a la enorme cantidad de futbolistas de la liga convocados por sus selecciones y al hecho de que cinco estadios de la MLS operarán como sedes oficiales de la FIFA.
Estadios modificados y un dolor de cabeza comercial
Franquicias como el Atlanta United, New England Revolution, Seattle Sounders, Toronto FC y Vancouver Whitecaps tendrán que desalojar temporalmente sus recintos. Por estrictas exigencias de la FIFA, estos cinco estadios perderán por completo los nombres comerciales de sus patrocinadores corporativos y deberán tapar o retirar toda su simbología habitual.
En conjunto, estos templos deportivos albergarán un total de 34 partidos del Mundial, incluyendo una de las semifinales en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta. En este último recinto, la remoción y cobertura de los gigantescos logotipos de la marca automotriz alemana incrustados en el techo y la fachada han representado un verdadero dolor de cabeza logístico para los organizadores.
Revolución total: Alineación con el calendario de Europa
Este masivo parón veraniego funciona como el preámbulo perfecto para una transformación radical en el fútbol norteamericano. La MLS ha confirmado que modificará de forma definitiva su estructura de competición a partir del año 2027 con el objetivo de alinearse con el calendario de las grandes ligas de Europa.
Cuando concluya la presente campaña de 2026 y tras superar un torneo corto de transición durante el primer semestre de 2027, la liga adoptará el formato europeo, corriendo sus jornadas desde finales de julio hasta finales de mayo. Esta unificación facilitará la integración de los clubes en las ventanas internacionales de la FIFA y en los mercados globales de fichajes.
El comisionado de la liga, Don Garber, defendió con firmeza la medida:
“Si queremos ser un actor importante en el escenario global, tenemos que jugar al mismo juego que juega el resto del mundo, aunque eso sea un poco más difícil para nosotros”.
De cara al futuro, este cambio de formato permitirá que en el Mundial de 2030 —coorganizado por España, Portugal y Marruecos, con partidos inaugurales de homenaje en Uruguay, Argentina y Paraguay— la MLS deje atrás de una vez por todas el eterno dilema de si debe detener o no su campeonato local ante la máxima fiesta del balompié mundial.