La mística, la altitud y la imponente localía del Estadio Azteca no fueron suficientes para contener el peso específico de las estrellas de la Premier League. En el choque que clausuró la vibrante jornada de octavos de final este domingo 5 de julio, la Selección de Inglaterra avanzó a los cuartos de final de la Copa del Mundo de la FIFA 2026 al derrotar por 2-3 a la Selección de México, apagando de forma prematura la ilusión del país coanfitrión en una noche marcada por la pegada europea y una resistencia heroica en inferioridad numérica.
El combinado tricolor dirigido por Javier Aguirre saltó al terreno de juego con una propuesta sumamente agresiva, empujado por el ensordecedor rugido de la fanaticada local. A los 15 minutos de la primera mitad, Raúl Jiménez estuvo a centímetros de inaugurar la pizarra con un soberbio testarazo, pero una atajada descomunal con reflejos de felino por parte del guardameta Jordan Pickford evitó la caída de su arco. Cuando el tema físico parecía pasarle factura a los británicos, emergió la figura de Jude Bellingham para destrozar la estrategia azteca: el mediocampista del Real Madrid firmó un doblete de antología, primero conectando un impecable cabezazo y minutos después fusilando en el corazón del área para decretar el transitorio 0-2. Al borde del descanso (45′), Julián Quiñones encendió la llama de la esperanza mexicana al aprovechar un rebote suelto en la zona chica para mandar el esférico al fondo de las redes, firmando su cuarta diana en la justa ecuménica.
Expulsión, el factor Kane y el drama del final
La etapa complementaria arrancó con un guion idílico para las aspiraciones del Tri. Tras la reanudación de las acciones, el defensor central inglés Jarell Quansah vio la tarjeta roja directa tras una violenta infracción, dejando a la escuadra de los Three Lions con 10 hombres sobre el césped. No obstante, cuando México se volcaba con todo en busca del empate, un descuido en la zaga provocó una salida tardía del portero Raúl “Tala” Rangel, quien derribó a un atacante dentro del área. El capitán Harry Kane asumió la ejecución de la pena máxima y la cambió por gol con un remate perfecto para colocar el 1-3 en el marcador.
El drama alcanzó niveles sísmicos en el minuto 69 de tiempo corrido. En una jugada fortuita a balón parado, el propio Harry Kane cometió una falta imprudente en su área sobre Brian Gutiérrez; el colegiado no dudó en pitar el penal y Raúl Jiménez ejecutó con maestría desde los doce pasos para colgar el definitivo 2-3. A partir de ese instante, el “Vasco” Aguirre quemó todas sus naves ofensivas desde el banquillo, pero el orden defensivo implementado por Thomas Tuchel replegando sus líneas blindó el búnker británico hasta el pitazo final. “Esto nos condenó, nos faltó serenidad en el área rival”, confesó un contrariado Aguirre en conferencia de prensa tras consumarse la eliminación.
Rumbo a un choque de trenes ante los vikingos
Con esta dolorosa derrota en el Coloso de Santa Úrsula, la escuadra mexicana se despide de su Copa del Mundo entre lágrimas y con el lamento del defensor central Johan Vásquez, quien abandonó el terreno de juego visiblemente quebrado a nivel emocional. En la acera opuesta, los británicos celebran una clasificación de puro carácter colectivo que ratifica su candidatura al trono.
La Selección de Inglaterra se instala en la ronda de las ocho mejores naciones del planeta y ya empieza a planificar una batalla de vanguardia absoluta en el plano estratégico. Inglaterra se enfrentará en los Cuartos de Final contra la sorpresiva Selección de Noruega, conjunto que viene de propiciar el sismo más grande del torneo al eliminar a Brasil con un doblete de Erling Haaland. El electrizante choque de cuartos se escenificará el próximo sábado 11 de julio en la ciudad de Miami, un escenario ideal para que Kane y Haaland trasladen su histórica rivalidad de la Premier al plano internacional.