Comandados por un imperial doblete de Harry Kane y el drive vertical de Jude Bellingham, los “Tres Leones” respondieron a los indicadores de favoritos con una exhibición de pura pegada utilitaria en el arranque del Grupo L.

El negocio del gol y las portadas de la prensa internacional han encontrado su primer gran monumento al espectáculo en los emparrillados de Norteamérica. En el estreno reglamentario de la cartelera del Grupo L, Inglaterra dio un golpe de autoridad paranormal al derrotar 4-2 a la rocosa Selección de Croacia, ratificando en las pizarras por qué las oficinas de análisis de la IA la indexan en el segundo peldaño de los máximos candidatos a levantar la Copa del Mundo.

La fisonomía de los primeros 45 minutos fue un carnaval de emociones contracorriente. Apenas al minuto 10, el parqué se encendió cuando el eterno Luka Modrić ejecutó una entrada torpe en el área sobre Noni Madueke, decretándose una pena máxima inmediata. Harry Kane asumió los galones, pero su primer remate de derecha fue contenido de forma espectacular por Dominik Livaković. Sin embargo, las planillas del VAR forzaron la repetición del cobro debido a un berrinche antirreglamentario del arquero al adelantarse sobre la línea. En la segunda oportunidad (12′), el “Ciudadano” no perdonó y mandó a guardar el balón con un riflazo limpio.

Croacia no se amilanó ante la psicosis del marcador y plantó cara en la medular. Al minuto 36, Martin Baturina reventó el ángulo con un soberbio derechazo de media distancia para congelar los tableros con el 1-1 parcial. La respuesta británica llegó por la vía aérea al 42′, cortesía de un impecable frentazo de Kane para su doblete individual. Pero cuando el cronómetro devoraba el añadido de la primera mitad, Petar Musa pescó un balón suelto en el corazón del área inglesa para decretar un salvaje 2-2 con el que ambas plantillas marcharon al descanso.

El vendaval de Bellingham y la estocada final de Rashford

La reanudación del compromiso no alteró el drive de las maquinarias ofensivas. Prácticamente saliendo de los camerinos (47′), el jugador franquicia del Real Madrid, Jude Bellingham, traccionó una descolgada furiosa por el carril derecho, internándose en el perímetro para sacar un derechazo raso y cruzado que fulminó las planillas defensivas balcánicas con el 3-2.

A partir de ese bache, el encuentro se convirtió en un monólogo utilitario de Inglaterra. El carrusel de cambios diseñado por Gareth Southgate le permitió refrescar el ataque, y aunque Livaković operó como un auténtico pararrayos para evitar una goleada de escándalo en las pizarras, la resistencia croata terminó por claudicar en las postrimerías. En los minutos finales, Marcus Rashford aprovechó los espacios perimetrales en una contra para sellar el 4-2 definitivo, dejando mudos a los ajedrezados.

Las estadísticas limpias del Grupo L tras la batalla

Con este resultado oficial, la tabla de posiciones y la cartelera del sector se configuran de la siguiente manera:

Pizarras finales: Inglaterra 3 puntos (4 goles a favor) y Croacia 0 puntos (2 goles en contra).

Apartado individual: Harry Kane firma su primer doblete del certamen y se mete de inmediato al acecho en la tabla de artilleros que Lionel Messi lidera con su triplete.

La victoria coloca los balances de los “Tres Leones” en una posición de absoluto desahogo utilitario, mientras que Modrić y sus muchachos tendrán que ordenar las ideas en la oficina de entrenamiento para evitar un colapso prematuro en la segunda fecha. El mundial marcha al límite de sus revoluciones.